2.Confusiones
Harry ,¡Harry! ¡Harry, despierta!
-mm…¿Qué pasa?
-Buenos días ^^, deberías subir a por tu equipo de Quidditch el entrenamiento va a empezar.
En la sala común de Gryffindor a las 6:00h de la mañana, una muchacha con pecas despertaba e intentaba engañar a un joven que dormía en un sillón ante el fuego.
-Ya voy, en un segundo estoy abajo...-Harry se dirigía a las escaleras que le llevarían a su habitación cuando de repente paró en seco. Ginny tenia una débil sonrisa de triunfo en la cara. Harry se giró y la miró.-Buenos días y yo ya no juego al Quidditch,¿recuerdas?-se quedó allí, sentado al pie de las escaleras.
-Tenia que intentarlo.-Ginny borró la expresión triunfante de su rostro. No se movió de al lado del sillón.
Después de un largo silencio por fin ella preguntó:
-¿Has dormido aquí?
-Sí, Ron y Hermione estaban en mi habitación planeándome la vida; no me apetecía estar allí escuchándoles, al fin y al cabo molestaba y sé darme cuenta cuando estoy de más.-Se levantó del suelo y se acercó al sillón donde había pasado la noche.-Vas a llegar tarde al entreno.
-Me da igual, saben hacerlo solos.¿Por qué no fuiste a otra habitación en vez de venir aquí?
El chico bajó la cabeza y miró al fuego.
-No tenia sueño, no podía dormir, y supongo que porque tenia la esperanza de ver aparecer la cara de Sirius entre las brasas, que me dijera algo que me reconfortara.
-¿Cómo que?¿Qué te diría Sirius en estos momentos?
-No se si es lo que me diría en realidad, no llegué a conocerle tanto, pero es lo que me gustaría oír.
Después de todo un verano por fin hablaban como personas, al fin tenían una conversación normal; los dos se habían dado cuenta y no querían estropearlo.
-¿Qué te diría?
Harry esbozó una sonrisa y la miró directamente a los ojos.
-Que soy un imbécil, que me deje de tonterías y cuide de lo que quiero, y sobre todo que te conserve.
Ginny no sabia como reaccionar, además esos ojos verdes le miraban directamente a los suyos y de siempre la habían derretido...
Ginny le esquivó la mirada y se dirigía a salir pero él fue más rápido y la pilló de la mano.
-Gin, necesito una explicación, no entiendo lo de la estación...
Ese momento era el que Ginny quería evitar a toda costa, pero parecía que había llegado demasiado pronto.¿Cómo se lo explicaba ahora? Solo había una solución. Tenia que contarle que amaba a Draco...
En ese instante en que Ginny iba a confesar bajaron Ron y Hermione riendo.
-¿Qué estáis haciendo aquí? Harry, ¿por qué no has dormido en la habitación?
-Ron vuelve a subir, Ginny iba a contarme algo, ¿verdad? Vamos Ginny, por favor.
Ron iba a contestarle pero Ginny se le adelantó.
-No Harry, no tengo nada que explicarte.-Dicho esto se giró y salió por el retrato. Harry se sentó en el sillón.
-¡Gracias Ron!
-¡Y yo que sé!
Ginny salió por el retrato pensando en lo que habían hablado, agradecía que hubieran llegado Ron y Hermione; un segundo más ante esos ojos y no hubiera aguantado, hubiera cantado como un ruiseñor y se hubiera lanzado a sus brazos. Conocía a Harry, y sabia que si le hubiera dicho que quería a Malfoy se hubiera muerto de alma.
Ginny andaba por el colegio sin rumbo. No sabia adonde se dirigía, tampoco le prestaba atención. Era pronto, muy pronto, no había nadie por los pasillos. No sabia cuanto tiempo llevaba andando, no sabia en que parte del colegio estaba. Por fin paró, aquel pasillo parecía un lugar tranquilo, perfecto para pensar. Se recostó en la pared y se sentó en el suelo.¿Qué haría ahora? Harry la seguiría con esa pregunta a todas partes, el chico no olvidaría fácilmente que defendiera a Draco. Draco... un chico rubio con ojos grises; siempre había sido un crío mal criado y con pensamientos muy racistas en cuanto a la sangre, rechazaba a todo aquel al que consideraba traidor, quizá era todas esas cosas pero tenia algo especial, un atractivo encantador. Encantador, así era Harry, encantador y mimoso, Harry...¿dónde se estaba metiendo esa pelirroja? No lo sabia, solo sabia que lo hacia por él.
A lo lejos se acercaba una figura. Era un chico. Sus andares demostraban poderío, emanaban seguridad y todo su ser derrochaba frialdad.
-¿Qué haces aquí?-La sombra se había dado a conocer, era Draco.-Niña, te he hecho una pregunta, ¡respóndeme!
Ginny no le dijo nada, solo se levantó y se le colgó al cuello. Hacia tiempo que quería ser abrazada, lo necesitaba, pero un abrazo no fue precisamente lo que le dio Draco.
-¿Qué haces?¡Suelta traidora!-Draco intentaba desaferrarse a la niña pero ella resistía, quería ese abrazo, lo necesitaba.
A los 10 segundos de forcejeo el chico se rindió y se dejo abrazar, entonces se dio cuenta que la niña lloraba, lloraba a pulmón vivo silenciosamente. La escuchó durante medio minuto y después se rindió ante aquellos sollozaos y la terminó abrazando.¿Qué le estaba pasando?¿Por qué la abrazaba?¿A que venia ese comportamiento? Él no era así. No lo entendía pero esa niña le estaba cambiando.
Se quedaron así durante unos minutos. Fueron largos. Too estaba en silencio, solo se oían los leves sollozos de la joven, y poco a poco se iban calmando. Draco la abrazaba con fuerza.
Después de un rato largo se oyó un ruido. Draco soltó a Ginny de inmediato, fue un acto reflejo. Ginny le miró agradecida. Draco se fue sin decir nada, no se creía lo que acababa de hacer.
-Draco, gracias.
Ginny le agradeció de palabra el abrazo y cuando se disponía a irse apareció Peeves.
-¿Qué haces por aquí niña? Si el Varón te ve merodeando por sus territorios te vas a arrepentir.
Ginny supo que había provocado aquel sonido que había causado su separación con Draco; pero no le importó. Regresó a la Sala Común y subió a cambiarse, ya era tarde para ir a los entrenamientos. Cuando estuvo cambiada bajó a desayunar. En el Gran Salón se reunió con sus amigas.
Mientras todos los alumnos desayunaban en el Gran Salón un Slytherin destrozaba su habitación.
-Draco ¿dónde te has quedado?¿Puede saberse donde se ha metido el Draco de siempre?
-¿Qué estas haciendo?¿Con quien hablas Draco?-Pansy acababa de entrar por la puerta de la habitación del chico.
-¿Qué quieres?-Respondió Draco enfadado.
-Como no estabas en el Gran Salón y los del equipo me han dicho que no has ido, he pensado que quizá aún no te habías levantado.-Pansy se iba acercando poco a poco al rubio.-Draco, ¿qué te ocurre?-Le había alcanzado y estaba frente a él
-Pansy, quiero estar solo, ¿puede ser?
La chico lo miró durante unos instantes y después se acercó a él y le besó en la comisura de los labios.
-Te voy a sacar todo el veneno que te a dado esa niña, te lo prometo, yo te curaré.-Le susurró al oído. Después se marchó por la puerta dejando a Draco solo de nuevo.
Pansy salió dejando a Draco solo; los actos y las palabras de la Slytherin no servían de nada, el rubio solo pensaba en lo ocurrido aquella mañana.
Pansy bajaba decidida hacia la clase de Pociones.
-Tú, sangre sucia, esta me la pagas.
Todos se giraron a mirar pero...¿a quien se dirigía?
-Pansy, llegas tarde.-Era Snape, llegaba detrás de ella.
-Lo siento profesor, me entretuve.
Todos entraron a clase y ocuparon sus sitios.
-Abrid el libro por la página 60. ¿Dónde esta Malfoy?
-No se encontraba muy bien esta mañana, quizá no baje.-Dijo Pansy echándole una mirada asesina a Hermione.
Hermione se dio cuenta y se la devolvió, pero no por el mismo motivo.
La clase estaba a punto de terminar y a Hermione le llegó una nota:”¡Vuelve a acercarte a Draco y sufrirás las consecuencias asquerosa sabelotodo sangre sucia!” Estaba más que claro quien se lo había mandado; era Pansy pero, ¿de que demonios hablaba? Al salir de clase Hermione salió de las primeras sin esperar ni a Harry ni a Ron. Pansy intentó seguirla pero la perdió.
-Ginny, ¡explícame esto!
-Hermione, ¿qué haces aquí? Tengo que entrar a clase ya.
-Quédate con esto, es una nota de Pansy Parkinson; a la hora de la comida hablamos y esta vez quiero respuestas Ginny, piénsalo.
Ginny leyó el papel y entro a clase.
A la hora de la comida se sentó lo más lejos posible de Hermione y enseguida que hubo terminado salió al lago.
-Eres demasiado lento, Harry tienes que darle más velocidad.-Era Lupin, se alojaba en Hogsmeade e iba a Hogwarts a preparar a Harry.
-¡La Saeta ya no da para más Remus!
Ginny se tumbó en la hierba mirando al cielo. Remus y Harry hacían practicadse velocidad. La pelirroja les observaba.
-Descansa un poco Harry. Ves a dejar la escoba, nos vemos en 7 minutos en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras.
-Allí estaré.
Harry echó una ojeada a Ginny y depuse se dio la vuelta hacia el castillo. Lupin bajó al lado de la pelirroja.
-¿Te gusta el cielo?
-No lo sé, es infinito y eso me trae infinitos recuerdos que no quiero tener presentes en estos momentos; pero a veces es tan hermoso con sus complementos que te enreda en sus lazos.
-Ginny, tu vuelas muy bien con una escoba, y ¡eres rápida!¿Por que no ayudas a Harry?
-No me lo ha pedido.
-Nunca has necesitado que te pida nada más que ahora, ¿por qué?
-Porque no me ha pedido ayuda en algo en lo que le voy a ayudar. Ron también sabe volar.
-Ginny, eso os vendría bien.
-Remus, sería un error. Supongo que Harry te lo habrá contado todo y no quiero que me preguntes nada.
-Te equivocas, Harry no me ha contado nada, fue tu hermano, está preocupado por Harry, lo único que hace es pensar en Voldemort; sabe que si le destruye sus seguidores caerán y con ellos Draco. Puede que lo tenga presento pero no dirá nada, él solo hace sus cálculos.
Remus se fue y volvió a dejar a Ginny sola. La soledad no le duró mucho. A los pocos minutos llegó Luna.
-¡Hola!¿Cómo estas?
-Bien ¿y tu?
-Bien,¿qué haces aquí?
-Pensar.
-Ginny abandona, ya as visto lo de Hermione, se lo estas echando encima.
-Así le daré a mi hermano la razón para lucirse y no pensaba en Draco.
-¡Que raro! Últimamente no haces otra cosa.
-Recordaba a Harry, en la cámara, con Sirius, en el torneo, la muerte de Sirius, la de Dumbledore...
-Han sido muchas cosas.
-Sí, pero él sigue ahí. Debería Dejarlo y huir, es una corazonada.
-¡Ginny!-Era Hermione, iba directa a dónde las chicas.
-Hermione, Harry esta en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras y Ron supongo que también.
-Sabes perfectamente que no les busco.¿Qué te traes con Draco?
-Yo mejor os dejo a lo vuestro.-Luna las dejó solas.
-Ginny, ¿qué tipo de relación tienes con Draco?
-Casi la misma que tu con Ron.
-¿Y que se supone que tengo yo con Ron?
-Tenéis algo más que una amistad común, solo que aún no es oficial .Sois una pareja por consolidar. Lo vuestro aún no es formal.-Hermione se había sonrojado por la palabras e Ginny.
-¿Tienes una relación con Malfoy?
-Hermione, no le digas a nadie; creo que me gusta Draco y creo que yo le gusto...
-¿Cómo?-Hermione no creía lo que oía
-Sí, pero tienes que prometerme no contárselo a nadie y mucho menos a Harry o Ron, por favor.
-Pero Ginny, ¿cómo?¿Por qué?¿Y Harry?
-Hermione, ¿por qué mi hermano?¿Por qué no puedo ser muggle como tu en lugar de ser bruja?
Hermione la miró con rencor y se fue hacia el castillo. Por el camino se encontró a Pansy.
-¿Vas por él?-La envistió la Slytherin.
-¿A por quien?-Contestó Hermione.
-A por MI Draco.
-No sabia que perteneciera a tu posesión pero, está bien saberlo.
-No te hagas la listilla que conmigo no funciona. Draco es para mí y aunque sea al modo de los sangre sucia voy a hacértelo entender.
-Pansy, si tanto te molestan los sangre sucia ¿por que te metes en sus vidas? Como sangre sucia que soy deja que mi vida la lleve como me de la gana.
Pansy no dijo nada, Hermione no le dejó. Cuando hubo terminado entró al castillo y se fue a leer a la biblioteca; un buen libro la relajaría.
-mm…¿Qué pasa?
-Buenos días ^^, deberías subir a por tu equipo de Quidditch el entrenamiento va a empezar.
En la sala común de Gryffindor a las 6:00h de la mañana, una muchacha con pecas despertaba e intentaba engañar a un joven que dormía en un sillón ante el fuego.
-Ya voy, en un segundo estoy abajo...-Harry se dirigía a las escaleras que le llevarían a su habitación cuando de repente paró en seco. Ginny tenia una débil sonrisa de triunfo en la cara. Harry se giró y la miró.-Buenos días y yo ya no juego al Quidditch,¿recuerdas?-se quedó allí, sentado al pie de las escaleras.
-Tenia que intentarlo.-Ginny borró la expresión triunfante de su rostro. No se movió de al lado del sillón.
Después de un largo silencio por fin ella preguntó:
-¿Has dormido aquí?
-Sí, Ron y Hermione estaban en mi habitación planeándome la vida; no me apetecía estar allí escuchándoles, al fin y al cabo molestaba y sé darme cuenta cuando estoy de más.-Se levantó del suelo y se acercó al sillón donde había pasado la noche.-Vas a llegar tarde al entreno.
-Me da igual, saben hacerlo solos.¿Por qué no fuiste a otra habitación en vez de venir aquí?
El chico bajó la cabeza y miró al fuego.
-No tenia sueño, no podía dormir, y supongo que porque tenia la esperanza de ver aparecer la cara de Sirius entre las brasas, que me dijera algo que me reconfortara.
-¿Cómo que?¿Qué te diría Sirius en estos momentos?
-No se si es lo que me diría en realidad, no llegué a conocerle tanto, pero es lo que me gustaría oír.
Después de todo un verano por fin hablaban como personas, al fin tenían una conversación normal; los dos se habían dado cuenta y no querían estropearlo.
-¿Qué te diría?
Harry esbozó una sonrisa y la miró directamente a los ojos.
-Que soy un imbécil, que me deje de tonterías y cuide de lo que quiero, y sobre todo que te conserve.
Ginny no sabia como reaccionar, además esos ojos verdes le miraban directamente a los suyos y de siempre la habían derretido...
Ginny le esquivó la mirada y se dirigía a salir pero él fue más rápido y la pilló de la mano.
-Gin, necesito una explicación, no entiendo lo de la estación...
Ese momento era el que Ginny quería evitar a toda costa, pero parecía que había llegado demasiado pronto.¿Cómo se lo explicaba ahora? Solo había una solución. Tenia que contarle que amaba a Draco...
En ese instante en que Ginny iba a confesar bajaron Ron y Hermione riendo.
-¿Qué estáis haciendo aquí? Harry, ¿por qué no has dormido en la habitación?
-Ron vuelve a subir, Ginny iba a contarme algo, ¿verdad? Vamos Ginny, por favor.
Ron iba a contestarle pero Ginny se le adelantó.
-No Harry, no tengo nada que explicarte.-Dicho esto se giró y salió por el retrato. Harry se sentó en el sillón.
-¡Gracias Ron!
-¡Y yo que sé!
Ginny salió por el retrato pensando en lo que habían hablado, agradecía que hubieran llegado Ron y Hermione; un segundo más ante esos ojos y no hubiera aguantado, hubiera cantado como un ruiseñor y se hubiera lanzado a sus brazos. Conocía a Harry, y sabia que si le hubiera dicho que quería a Malfoy se hubiera muerto de alma.
Ginny andaba por el colegio sin rumbo. No sabia adonde se dirigía, tampoco le prestaba atención. Era pronto, muy pronto, no había nadie por los pasillos. No sabia cuanto tiempo llevaba andando, no sabia en que parte del colegio estaba. Por fin paró, aquel pasillo parecía un lugar tranquilo, perfecto para pensar. Se recostó en la pared y se sentó en el suelo.¿Qué haría ahora? Harry la seguiría con esa pregunta a todas partes, el chico no olvidaría fácilmente que defendiera a Draco. Draco... un chico rubio con ojos grises; siempre había sido un crío mal criado y con pensamientos muy racistas en cuanto a la sangre, rechazaba a todo aquel al que consideraba traidor, quizá era todas esas cosas pero tenia algo especial, un atractivo encantador. Encantador, así era Harry, encantador y mimoso, Harry...¿dónde se estaba metiendo esa pelirroja? No lo sabia, solo sabia que lo hacia por él.
A lo lejos se acercaba una figura. Era un chico. Sus andares demostraban poderío, emanaban seguridad y todo su ser derrochaba frialdad.
-¿Qué haces aquí?-La sombra se había dado a conocer, era Draco.-Niña, te he hecho una pregunta, ¡respóndeme!
Ginny no le dijo nada, solo se levantó y se le colgó al cuello. Hacia tiempo que quería ser abrazada, lo necesitaba, pero un abrazo no fue precisamente lo que le dio Draco.
-¿Qué haces?¡Suelta traidora!-Draco intentaba desaferrarse a la niña pero ella resistía, quería ese abrazo, lo necesitaba.
A los 10 segundos de forcejeo el chico se rindió y se dejo abrazar, entonces se dio cuenta que la niña lloraba, lloraba a pulmón vivo silenciosamente. La escuchó durante medio minuto y después se rindió ante aquellos sollozaos y la terminó abrazando.¿Qué le estaba pasando?¿Por qué la abrazaba?¿A que venia ese comportamiento? Él no era así. No lo entendía pero esa niña le estaba cambiando.
Se quedaron así durante unos minutos. Fueron largos. Too estaba en silencio, solo se oían los leves sollozos de la joven, y poco a poco se iban calmando. Draco la abrazaba con fuerza.
Después de un rato largo se oyó un ruido. Draco soltó a Ginny de inmediato, fue un acto reflejo. Ginny le miró agradecida. Draco se fue sin decir nada, no se creía lo que acababa de hacer.
-Draco, gracias.
Ginny le agradeció de palabra el abrazo y cuando se disponía a irse apareció Peeves.
-¿Qué haces por aquí niña? Si el Varón te ve merodeando por sus territorios te vas a arrepentir.
Ginny supo que había provocado aquel sonido que había causado su separación con Draco; pero no le importó. Regresó a la Sala Común y subió a cambiarse, ya era tarde para ir a los entrenamientos. Cuando estuvo cambiada bajó a desayunar. En el Gran Salón se reunió con sus amigas.
Mientras todos los alumnos desayunaban en el Gran Salón un Slytherin destrozaba su habitación.
-Draco ¿dónde te has quedado?¿Puede saberse donde se ha metido el Draco de siempre?
-¿Qué estas haciendo?¿Con quien hablas Draco?-Pansy acababa de entrar por la puerta de la habitación del chico.
-¿Qué quieres?-Respondió Draco enfadado.
-Como no estabas en el Gran Salón y los del equipo me han dicho que no has ido, he pensado que quizá aún no te habías levantado.-Pansy se iba acercando poco a poco al rubio.-Draco, ¿qué te ocurre?-Le había alcanzado y estaba frente a él
-Pansy, quiero estar solo, ¿puede ser?
La chico lo miró durante unos instantes y después se acercó a él y le besó en la comisura de los labios.
-Te voy a sacar todo el veneno que te a dado esa niña, te lo prometo, yo te curaré.-Le susurró al oído. Después se marchó por la puerta dejando a Draco solo de nuevo.
Pansy salió dejando a Draco solo; los actos y las palabras de la Slytherin no servían de nada, el rubio solo pensaba en lo ocurrido aquella mañana.
Pansy bajaba decidida hacia la clase de Pociones.
-Tú, sangre sucia, esta me la pagas.
Todos se giraron a mirar pero...¿a quien se dirigía?
-Pansy, llegas tarde.-Era Snape, llegaba detrás de ella.
-Lo siento profesor, me entretuve.
Todos entraron a clase y ocuparon sus sitios.
-Abrid el libro por la página 60. ¿Dónde esta Malfoy?
-No se encontraba muy bien esta mañana, quizá no baje.-Dijo Pansy echándole una mirada asesina a Hermione.
Hermione se dio cuenta y se la devolvió, pero no por el mismo motivo.
La clase estaba a punto de terminar y a Hermione le llegó una nota:”¡Vuelve a acercarte a Draco y sufrirás las consecuencias asquerosa sabelotodo sangre sucia!” Estaba más que claro quien se lo había mandado; era Pansy pero, ¿de que demonios hablaba? Al salir de clase Hermione salió de las primeras sin esperar ni a Harry ni a Ron. Pansy intentó seguirla pero la perdió.
-Ginny, ¡explícame esto!
-Hermione, ¿qué haces aquí? Tengo que entrar a clase ya.
-Quédate con esto, es una nota de Pansy Parkinson; a la hora de la comida hablamos y esta vez quiero respuestas Ginny, piénsalo.
Ginny leyó el papel y entro a clase.
A la hora de la comida se sentó lo más lejos posible de Hermione y enseguida que hubo terminado salió al lago.
-Eres demasiado lento, Harry tienes que darle más velocidad.-Era Lupin, se alojaba en Hogsmeade e iba a Hogwarts a preparar a Harry.
-¡La Saeta ya no da para más Remus!
Ginny se tumbó en la hierba mirando al cielo. Remus y Harry hacían practicadse velocidad. La pelirroja les observaba.
-Descansa un poco Harry. Ves a dejar la escoba, nos vemos en 7 minutos en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras.
-Allí estaré.
Harry echó una ojeada a Ginny y depuse se dio la vuelta hacia el castillo. Lupin bajó al lado de la pelirroja.
-¿Te gusta el cielo?
-No lo sé, es infinito y eso me trae infinitos recuerdos que no quiero tener presentes en estos momentos; pero a veces es tan hermoso con sus complementos que te enreda en sus lazos.
-Ginny, tu vuelas muy bien con una escoba, y ¡eres rápida!¿Por que no ayudas a Harry?
-No me lo ha pedido.
-Nunca has necesitado que te pida nada más que ahora, ¿por qué?
-Porque no me ha pedido ayuda en algo en lo que le voy a ayudar. Ron también sabe volar.
-Ginny, eso os vendría bien.
-Remus, sería un error. Supongo que Harry te lo habrá contado todo y no quiero que me preguntes nada.
-Te equivocas, Harry no me ha contado nada, fue tu hermano, está preocupado por Harry, lo único que hace es pensar en Voldemort; sabe que si le destruye sus seguidores caerán y con ellos Draco. Puede que lo tenga presento pero no dirá nada, él solo hace sus cálculos.
Remus se fue y volvió a dejar a Ginny sola. La soledad no le duró mucho. A los pocos minutos llegó Luna.
-¡Hola!¿Cómo estas?
-Bien ¿y tu?
-Bien,¿qué haces aquí?
-Pensar.
-Ginny abandona, ya as visto lo de Hermione, se lo estas echando encima.
-Así le daré a mi hermano la razón para lucirse y no pensaba en Draco.
-¡Que raro! Últimamente no haces otra cosa.
-Recordaba a Harry, en la cámara, con Sirius, en el torneo, la muerte de Sirius, la de Dumbledore...
-Han sido muchas cosas.
-Sí, pero él sigue ahí. Debería Dejarlo y huir, es una corazonada.
-¡Ginny!-Era Hermione, iba directa a dónde las chicas.
-Hermione, Harry esta en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras y Ron supongo que también.
-Sabes perfectamente que no les busco.¿Qué te traes con Draco?
-Yo mejor os dejo a lo vuestro.-Luna las dejó solas.
-Ginny, ¿qué tipo de relación tienes con Draco?
-Casi la misma que tu con Ron.
-¿Y que se supone que tengo yo con Ron?
-Tenéis algo más que una amistad común, solo que aún no es oficial .Sois una pareja por consolidar. Lo vuestro aún no es formal.-Hermione se había sonrojado por la palabras e Ginny.
-¿Tienes una relación con Malfoy?
-Hermione, no le digas a nadie; creo que me gusta Draco y creo que yo le gusto...
-¿Cómo?-Hermione no creía lo que oía
-Sí, pero tienes que prometerme no contárselo a nadie y mucho menos a Harry o Ron, por favor.
-Pero Ginny, ¿cómo?¿Por qué?¿Y Harry?
-Hermione, ¿por qué mi hermano?¿Por qué no puedo ser muggle como tu en lugar de ser bruja?
Hermione la miró con rencor y se fue hacia el castillo. Por el camino se encontró a Pansy.
-¿Vas por él?-La envistió la Slytherin.
-¿A por quien?-Contestó Hermione.
-A por MI Draco.
-No sabia que perteneciera a tu posesión pero, está bien saberlo.
-No te hagas la listilla que conmigo no funciona. Draco es para mí y aunque sea al modo de los sangre sucia voy a hacértelo entender.
-Pansy, si tanto te molestan los sangre sucia ¿por que te metes en sus vidas? Como sangre sucia que soy deja que mi vida la lleve como me de la gana.
Pansy no dijo nada, Hermione no le dejó. Cuando hubo terminado entró al castillo y se fue a leer a la biblioteca; un buen libro la relajaría.
-Demasiado lento Harry. Si no consigue bloquear hechizos simples no podrás ni oler los complicados.
Ron se levantó y se disponía a salir.
-¿Dónde vas Ron?-Preguntó Harry.
-A dar una vuelta, necesito despejarme. Ron fue hacia la biblioteca, no sabia que haría allí pero al menos estaría tranquilo.
Al llegar entró y se fue directamente al fondo, cerca de la sección prohibida, en esa zona no solía colocarse mucha gente.
-Al fina aire.-Suspiró Ron.
-Hola.-Le susurró Lavender.-¿Cómo tu por aquí?
-He venido a por un libro.
-Vamos Won-Won, tu no lees libros que no traten de Quidditch y en esta sección no hay.-La chica se le iba acercando.
-¡Ron!¿No estabas con Harry?-Era Hermione.
-Aaaa, ya veo que hacías por aquí. Yo me voy, nos vemos.
-¡Gracias Hermione!
-¿Y Harry?
-¿Harry? No lo se ni me importa.-Ron salió a toda prisa de la biblioteca, le había sentado mal.
-¿Qué te ocurre Ron?-Hermione le siguió
-¡shh!-Bramó la señora Pince
Hermione seguía a Ron. Dejó el libro que tenia en las manos en la mesa de la señora Pince.
-¿Se puede saber que te pasa?-Le preguntó Hermione una vez fuera de la Biblioteca.
-Harry esta con Lupin; están en el aula de Defensa Contra Las Artes Oscuras. Ve con cuidado al entrar, están con hechizos peligrosos.-La voz de Ron sonaba apagada pero ya se ocuparía más tarde, ahora tenía que prevenir a Harry.
Ron subió al baño de prefectos a bañarse, quizá se relajaría y se olvidaría de todo, de todo y de todos. Eso era lo que quería, lo que necesitaba, olvidarse de todos; de Harry, de Ginny, de Fred de George, de su madre... y de Hermione .Se estaba cansando ya de que le tomaran por tonto. Se hacían llamar amigos suyos, el trío; pues más que el trío aquello era el dúo H, Harry y Hermione, más que amigos parecían siameses, cuando no era uno era el otro, siempre se estaban buscando, pero entonces recordó el día de su cumpleaños; lo que él había creído era solo su imaginación. Hermione le había demostrado que le quería o por lo menos eso creyó cuando se besaron. Al parecer aquello solo lo había soñado porque Hermione actuaba como si nada pero, no podía ser un sueño, ¡él tenia la peonza y el muñeco!
Tanto pensar le dio dolor de cabeza, intentó relajarse en el agua. Quizá no llego a un punto profundo pero el chico cayó en un leve sueño...
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