Eran las 3 de la mañana del 20 de enero de 1947. Un joven Gryffindor estaba tumbado en su cama, contemplando el techo. No había dejado ed pensar en ella desde el verano, cuando la conoció.
[FLASH BACK]
Era el 28 de julio, hacía muuucho calor y en aquel parque (como en unos 2000 KM a la redonda) no corría ni pizca de aire.
Bajo un arbol estaba tumbado un joven rubio de ojos negros leyendo un libro de el curso recien terminado para no olvidarse de nada cuando una chica morena se le acercó.
-Perdona, ¿de dónde es ese libro?-pregunto ella interesada por el raro titulo del objeto.
Él levantó la vista y quedó embelesado con la belleza de aquella joven de piel clara. No podía ser mayor que él.
-Lo saqué de la biblioteca del colegio.-contestó él. No podía decirle que era de Hogwarts, pero tampoco queria mentirle, así que solo le dijo la verdad a medias.
-¿Puedo verlo un momento?-preguntó ella sentandose junto a él.-De cerca digo.-añadio esto a sus palabras al ver que el rubio no respondia ni negativa ni positivamente.
Alastor salió de su lucha interior sobre si dejarselo o no. Al final sucumbió a los ojos negros de la chica y se lo alargó.
[FIN DEL FLASH BACK]
Se pusó de lado y empezó a observar la parte derecha de las cortinas de su cama.
[FLASH BACK]
Alastor y Minerva iban de la mano.
-¿Dónde me llevas?-preguntó ella risueña e intrigada.
-Ya lo verás.-contestó él aún sonriendo más que ella.
Andaron durante un rato más y llegaron a un prado. De lejos se veian las verdes montañas.
Él le soltó la mano y se echó hacia atrás para dejar a Minerva abarcar todo el paisaje.
Se acercó a ella y la abrazó por la espalda.
-Esto aún no es lo mejor.-le susurró Alastor.Le soltó la cintura y le tapó los ojos con las manos.-Ahora tienes que confiar en mi.-Ella solo sonrió y asintió. La acercó a un precipicio y de manera muy disimulada y discreta sacó su varita y izo un hechizo por si se acercaban de más al vacio flotar.-Ahora abre los ojos y dime que ves.
Ella abrió los ojos y quedó impresionada.
-¡Por Merlín! Alastor esto es precioso.
-Me alegro que te guste.-dijio él sonriente y complacido de poer sorprender a su chica.
[FIN DEL FLASH BACK]
No sabía si le hacía bien o mal recordar todo aquello, solo sabía que no podía olvidarlo. Volvió a darse la vuelta girandose hacía el otro lado, volviendo a contemplar las cortinas.
[FLASH BACK]
-Este año quiero dar la bienvenida a la nueva profesora de transformaciones, Minerva McGonagall.-dijo el director de aquellos momentos.
Ella se levantó y saludó con una media sonrisa, tímida, se sonrojo y volvió a sentarse. Alastor no salía de su asombro. La muger de sus sueños, la que amaba, no era solo unos años mayor, ahora también era una de sus profesores en su último año en Hogwarts, el año más importante, el año de los EXTASIS.
[FIN DEL FLASH BACK]
La noche de aquel principio de año fue muy dificil. No cenó y enseguida que pudo se levantó.
Volvió a ponerse boca arriba.
[FLASH BACK]
La clase acavaba de terminarn y tenian la hora de comer. Alastor se retrasó más que los demás.
-Profesora McGonagall, ¿puedo hablar un momento con usted?-preguntó el joven cuando estuvieron completamente solos.
Ella se giró.
-Claro, ven.-contestó, sabía que se debían explicaciones el uno al otro.
Lo guió a su despacho.
-Ahora sé a lo que te referias cuando decías que no podía ser, sabías que ibas a ser mi profesora y aún así saliste conmigo.-le reprochó él
-No, no lo sabía. Reconozco que el que estuvieses leyendo un libro de sexto curso me llamó la atención, pero podía estar equivocada y no volví a darle más vueltas.-le informó ella.
-¿Entonces sabías que era mago?-interrogó él.
-No estaba segura...
-¿Estabas segura de algo?¿Qué haremos ahora Minerva?-preguntó él preocupado y dolido.
-Nada. Tu y yo solo omos profesora y alumno, nada más, así que no tenemos porque hacer nada especial.-dijo co un poco de orgullo.
-¿Eso es lo que crees? ¿Eso es lo que quieres? ¿Una simple relación profesora alumno?¡Pues yo no! ¡¡NO ME VALE!!-estaba algo alterado, se calmó y continuo.-Cuando te vi el 1 de Septiembre sentada en la mesa de profesores me llené de alegria por poder verte otra vez. Ya te echaba de menos.Cuando tomé conciencia de la situación... se me cayó el mundo, per aún así me sentía feliz de poder verte cada día.-dio un suspiró.-No se si podré disimular lo que siento por ti, Minerva.
-Debe hacerlo señor Moody.-lo dijo con un tono que la caracterizaba com profesora.
Alastor Moody se acercó a la puerta y ya casi fuera, desde el alfeizar, le contestó:
-No seré capaz.-silencio.-Profesora McGonagall.
[FIN DEL FLASH BACK]
A partir de ese día pasaron muchas cosas. Al principio ella se resistía a los encuentros que Alastor forzaba, pero poco a poco esos encuentros se fueron haciendo costumbre y así pasaron muchas noches juntos, salidas bajo una capa invisible de Alastor, encontronazos entre horas, en horas libres... Pero no todo lo que reluce es oro y como era de esperar no siempre se puede conseguir lo que se desea y ese 20 de enero Alastor Moody y Minerva McGonagall, después de que ellaejerciese como cabeza responsable y cortara la relación, se encontraban cada cual es su cama sin poder pegar ojo y recordando tantos momentos juntos.
Lo pasarian muy mal hasta el final del curso, pero al terminarlo no volverian averse hasta años atrás, cuando ALbus Dumbledore los llamaria a los dos para formar parte de n grupo que se opondría a las macabras y desbaratadas ideas de un señor oscuro, un grupo llamado La Orden del Fénix, la primera. Ahí, reencontrarían, por unos pequeños momentos, el hecho de que cambiaran tanto; un amor casi imposible por unas condiciones absurdas, que la convirtieron a ella, en una mujer fría, seria y difícil de manejar y con mucho caracter; y a él, en un "loco obsesivo" entregado al mil por ciento a su trabajo ya sin ganas, ni tiempo, de vivir la vida.
FIN
domingo, 19 de julio de 2009
martes, 21 de abril de 2009
Lo Que Fue
Era pronto para todo y tarde para cambiar. Aún me guardo algunas fotos que no me atrevo a mirar.
Fui tan estúpido de creer durante tantos años lo que decían a mi alrededor que cuando me di cuenta era tarde para poder rectificar todo el daño que te hice. Cada vez que te veía tan feliz con aquellos dos mi odio crecía hacía ellos de la misma manera que crecía mi amor por ti y las ganas de que aquellas risas me las regalaras a mi. Cuando por fin me decidí a contarte y me correspondiste fui increíblemente feliz, pero era demasiado pronto para contarlo, antes debía reparar el daño hecho. Ahora soy incapaz de recordar un solo momento feliz a tu lado, eso solo me vuelve impotente y débil.
Era todo tan hermosoque no podía durar en la flor de nuestras vidascon tanto amor para dar.
Me hiciste mucho daño, daño que se olvidó con el dulzor del primer beso contigo. Era perfecto; arriesgado, escondido, secreto, silencioso, traicionero... puede ser, pero era perfecto. Una ilusión hecha realidad. Éramos jóvenes y eso nos perjudicaba; nuestros actos no tenían límite, como nuestro amor; eso nos llevó a hacer cosas terriblemente odiosas y algunas irresponsables.
Solías llamar de madrugada, me hacías saltar de la cama, salíamos a quemar todo el fin de semanacasi sin blanca
Me enseñaste a usar tu moneda y cuando tenia unas ganas irrefrenables de verte lo usaba para hacerte despertar y así contemplarte una vez más. Paseábamos a todas horas, no nos hacía falta nada, nos bastábamos, el uno con el otro.
En el fondo reconozco que nos gustaba jugara tener el mundo en contra nuestra
Pero aquello solo era un juego al que jugábamos por no poder ser vistos. Éramos muy diferentes a los ojos de los demás y aquello se volvía más inexplicable a cada momento. Pero solo... solo era un juego... solo un juego.
Quería cumplir dieciochoquería vivir para siempre a mi aire y tú lo sabías bien lo que empieza acaba se nos escapa
Me conocías, no me gustaba estar atado, solo deseaba que me dejaran volar solo, a mi manera; tu lo sabias, como sabias, que todo un principio, lleva a un final.
Era todo tan hermoso se fue deprisa y no volverá
Así como vino se fue, fugaz, como un estrella. Pero ya lo sabia, todo lo que viene, va.
Y mientras partía una nave hacia Marte tú me prometías nunca olvidarme
Te prometí recordarte siempre, y así lo hice. Al final, siempre, ha resultado ser mucho tiempo, y duele.
Pero tú lo sabías bien lo que empieza acaba se nos escapa lo que empieza acaba los dos aprendimos bien tú y yo aprendimos bien lo que empieza acaba
Yo ya lo sabía, en realidad, desde un principio, los dos lo sabíamos, todo principio tiene su fin y lo aprendimos de la manera más dolorosa posible, Se nos escapo todo lo que nos daba sentido... todo termina, aunque no se empiece conscientemente.
Era pronto para todo y tarde para cambiar
Era tarde para que me perdonaran y pronto para dejarnos llevar.
Fui tan estúpido de creer durante tantos años lo que decían a mi alrededor que cuando me di cuenta era tarde para poder rectificar todo el daño que te hice. Cada vez que te veía tan feliz con aquellos dos mi odio crecía hacía ellos de la misma manera que crecía mi amor por ti y las ganas de que aquellas risas me las regalaras a mi. Cuando por fin me decidí a contarte y me correspondiste fui increíblemente feliz, pero era demasiado pronto para contarlo, antes debía reparar el daño hecho. Ahora soy incapaz de recordar un solo momento feliz a tu lado, eso solo me vuelve impotente y débil.
Era todo tan hermosoque no podía durar en la flor de nuestras vidascon tanto amor para dar.
Me hiciste mucho daño, daño que se olvidó con el dulzor del primer beso contigo. Era perfecto; arriesgado, escondido, secreto, silencioso, traicionero... puede ser, pero era perfecto. Una ilusión hecha realidad. Éramos jóvenes y eso nos perjudicaba; nuestros actos no tenían límite, como nuestro amor; eso nos llevó a hacer cosas terriblemente odiosas y algunas irresponsables.
Solías llamar de madrugada, me hacías saltar de la cama, salíamos a quemar todo el fin de semanacasi sin blanca
Me enseñaste a usar tu moneda y cuando tenia unas ganas irrefrenables de verte lo usaba para hacerte despertar y así contemplarte una vez más. Paseábamos a todas horas, no nos hacía falta nada, nos bastábamos, el uno con el otro.
En el fondo reconozco que nos gustaba jugara tener el mundo en contra nuestra
Pero aquello solo era un juego al que jugábamos por no poder ser vistos. Éramos muy diferentes a los ojos de los demás y aquello se volvía más inexplicable a cada momento. Pero solo... solo era un juego... solo un juego.
Quería cumplir dieciochoquería vivir para siempre a mi aire y tú lo sabías bien lo que empieza acaba se nos escapa
Me conocías, no me gustaba estar atado, solo deseaba que me dejaran volar solo, a mi manera; tu lo sabias, como sabias, que todo un principio, lleva a un final.
Era todo tan hermoso se fue deprisa y no volverá
Así como vino se fue, fugaz, como un estrella. Pero ya lo sabia, todo lo que viene, va.
Y mientras partía una nave hacia Marte tú me prometías nunca olvidarme
Te prometí recordarte siempre, y así lo hice. Al final, siempre, ha resultado ser mucho tiempo, y duele.
Pero tú lo sabías bien lo que empieza acaba se nos escapa lo que empieza acaba los dos aprendimos bien tú y yo aprendimos bien lo que empieza acaba
Yo ya lo sabía, en realidad, desde un principio, los dos lo sabíamos, todo principio tiene su fin y lo aprendimos de la manera más dolorosa posible, Se nos escapo todo lo que nos daba sentido... todo termina, aunque no se empiece conscientemente.
Era pronto para todo y tarde para cambiar
Era tarde para que me perdonaran y pronto para dejarnos llevar.
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