martes, 26 de julio de 2011

El amor de Ginny


13. Epílogo


Las cosas el 26 de Diciembre de aquel año fueron muy extrañas. A pesar de las pocas personas que habia enel gran comedor habia un gran bullicio, pero aun así niguno de los chicos presentes articuló palabra. Harry y Ron simplemente no tenian nada que decir, por extraño que pareciese por parte de Ron. Hermione andaba cabizbaja por el castillo sin dirigir la palabra a sus amigos. Karin, no se atrevió a decirles nada, ya que por primera vez no sabia que ocurriría. Ginny no se molestó en salir de la cama. Cuando durante el desayuno llego el periodico "El Profeta" a aquellos que lo recibían, el ambiente cambio radicalmente. De golpe, la tensión y el temor se volvieron vítoresen algunos, y alegria en aquellos que no se atrevian a celebrar por miedo a que todo fuese un error o una trampa. Algunos se giraron a observar a Harry, dubitativos y con muchas preguntas en sus ojos.
Algunos Slytherin lloraban por la pérdida de uno de sus compañeros. La desesperación y desgarro de Pansy Parkinson fueron mal disimulados por su orgullo, que la dejó derramar algunas lágrimas antes de salir apresurada del Gran Comedor.
Harry notaba la mirada de muchos posada en él y sus amigos. También vió como Hermione no había desplegado su periódico. Neville se les acercó con una de los boletines informativos en las manos.
-Oye Harry, esto...
-No quiero hablar ¿vale? -contestó el chico lo más mablemente que pudo.
-Ya si, lo entiendo... Gracias- dijo una vez más y se fue, alejandose de sus compañeros y dejando claro a todos los presentes que aquel no era un buen momento.
-Será mejor que nos marchemos- le dijo Harry a Ron. No le esperó, simplemente dejó su desayuno y empezó su camino, oyendo las pocas voces a su alrededor, y notando las miradas de muchos en su persona.
Ron dirigió una mirada a Hermione, la vió remover sus cereales. Al levantarse pensó que quizá por una vez le tocaba a él dar el paso. Así que se acercó a ella, temiendo, por primera vez de verdad en 7 años, a su amiga.
-Hermione - la llamó -, quizá... será mejor que nos marchemos. -citó a Harry. Hermione no levantó la mirada, epro Ron pudo vislumbrar las lágrimas contenidas de la chica. Él  esoeró unos momentos a que ella notara que la estaba esperando y que cogiese fuerzas para salir de allí. No tuvo que esperar mucho, en cuanto vió que ella emprendía marcha, la siguió y, poco después salió Karin de entre las pocas personas que habitban el lugar, aunque parecian miles. Aquellos iban a ser momentos difíciles.
No hablaron entre ellos en todo el día. Hermione y Ginny no salieron de sus respectivos aposentos y los chicos vagaban por el castillo, cada uno en su camino. Sabian donde cobijarse para tener soledad.
Aquella noche rindieron homenaje a Draco y su muerte, por alumno y por valiente. Ninguno faltó, incluso Ginny con los ojos hinchados bajó a seguir llorandolo. Ron intentó cnsolar a su hermana durante la ceremonia, pero las lágrimas seguían rodando por sus mejillas de forma silenciosa. Hermione hizo de tripas corazón para mantenerse firme, y lo consiguió, aunque al final su máscara se resquebrajó por un momento. Por fin todo había terminado.
28 de Diciembre
Después de dos días de luto, había quén no soportaba más el silencio.
-¡Me cansé!- espetó Ron aquella mañana poco antes de comer, Harry lo miró.- ¿Cómo eres capaz de soportarlo? Lo pasado pasado esta, ¡fin! Se supone que nosotros más que nadie deberiamos estar rebosantes de alegria.
-Pero no es así. - dijo Harry.
-¿Porqué?- prguntó Ron- ¿Por que Malfoy murió haciendo lo que tú deberías haber hecho?
-No - le soltó Harry.
-Oye, no importa como fue, Quien-tu-sabes murió, y eso es lo que importa.
-No, Ron, un chico murió por un acto de valentia, y sí, vencimos y Voldemort murió, per aun podría volver.
-¿Cómo?
-Con un Horrocrux.
-No encargamos de eso- respondió Ron duramente-. Bah, no importa, yo pienso disfrutar de estos tiempos de paz.
Salió de allí directo a alguna parte del castillo en el que esperaba decir algo parecido.
Sabía donde encontrarla, conocía su sitio favorito para estar tranquila y sola, relajada. Un lugar en el que podía oler sus aromas predilectos, confesados casi por un error en una clase de pociones el año anterior; pergamino nuevo y césped recién cortado entre otros... S´´olo una de las ventnas de la biblioteca tenia flores aromáticas en su umbral, y ella estaría allí, con sus nuevos libros.
A pesar de que estaba decidido a hablar con ella tuvo que respirar hondo frente a las puertas de aquel museo de histórias, y recobrar todo el valor y voluntad que había perdido por el camino hacia allí.
Cuando la vió, toda predisposición se perdió. Por un segundo quiso volver atrás, pero algo le hizo cambiar, aunque cando ella le vió y él abrió la boca para hablar olvidó ese algo que le habia infundido valor.
-¿Qué haces?- susurró Ron. Hermione le miró interrogante.
-Es obvio, estoy leyendo.
- Sí, eso ya lo se, pero ¿Por qué? -preguntó. Ella frunció el ceño.
-Me distrae.- contesta bajando la mirada y sigue con su lectura.
-¿Cómo estas?- le pregunta mientras se sienta al lado de ella.
Ella lo mira de nuevo y vuelve a su lectura.
-Bien.
-Ya se que estas dolida y sé que es insoportable pero, ya no se puede hacer nada en su favor.- intenta así decirle lo que piensa, aunque no es de mucho puesto que Hermione cerró de golpe el libro.- Hermione...
-¡Basta! no quiero hablar de eso.- dice levantandose.
-Quizá te haga bien.- le dice siguiendola, mientras ella se va.
-No... Crees que sabes como me siento yo o tu hermana, pero nuestro dolor no es igual y aunque así fuese tu no llegarias a entenderlo.
-Puede que sea así pero tampoco quiero entenderlo.
Salen de la biblioteca.
-Entonces, ¿a que has venido?- Hermione lo desafia.
-A recordarte que estoy aquí, que sigo a tu lado, para lo que necesites.- calló, mirando la espalda de Hermione- Puede que yo no viese, hace dos noches, morir a alguien a quien quería, pero hace dos noches ví y sigo viendo agonizar a alguien a quien amo.- ella se gira y lo mira-. No se en que medida le duele a mi hermana la muerte de Draco Malfoy, pero lo he visto antes y puedo imaginarme como se siente, por eso no me preocupa, porque se que se recuperará; tu me preocupas, por que no se cual es la causa de tu sufrimiento, pero éste es tan fuerte que te impide volver a ser tu.- lo ojos de Hermione se anegaron enlágrimas. Rona se dió por vencido y volvió a la Sala Común, dejando a Hermione sola, escuchando las palabras de su amigo en su mente.
Derrotada y vencida por fin, Hermione entendió que de nada servía culparse por lo que había pasado, pero una persona sí que tenia motivos para sentirse culpable aunque fuese del todo inicente. Hermione Granger, compresio que, su amiga, Ginevra Weasey, la necesitaba, así que, secó sus lágrimas y emprendió camino a la habitación de la pequeña pelirroja.
Ginny había dejado de llorar, ya casi no le quedaban lágrimas. La visita de Hermione la sorprendió, creyó, por lo que había visto la única vez que había salido de su habitación que Hermione comprendería que quisiera estar sola.
-¿Cómo estas?- le preguntó Hermione, entrando en la habitación y viendo a su amiga.
-Mal- Ginny no tenia ganas de fingir, y creía que lo mejor para esos momentos era decir la pura verdad.
-¿Quieres hablar?- esperaba no tener que hacerlo, ella no queria una conversación sobre lo ocurrido.
-No- y era cierto, aunque sentía que tenía que sacarlo todo sabía que aun era pronto.
No importó se dijeran más, Hermione se acercó a la cama de Ginny, se desclazó y se metió en ella con su amiga. La abrazó para reconfortarla, pero no dijo palabra alguna. Ginny le agradecía que no hablase y aunque prefería estar sola, también le agradecía a Hermione que estuviese allí.
Estuvieron todo el día metidas en la cama sin decir nada hasta la hora de cenar.
-Deberías bajar conmigo, Harry y Ron estan preocupados y el aire fresco te sentará bien.- Hermione intentó animarla y sacarla de aquella celda.
-No gracias.- pero Ginny se resistia.
-Como quieras.- Hermione no se veia con fuerzas para forzarla, así que la dejó hacer.
La mayore de las chicas bajó a cenar, pero antes consiguió que la más pequeña bajara a la sala común. Ginny no se veía con fuerzas para bajar con toda aquella gente que la conocóa por uno u otro motivo. Necesitaba llorar, creía que era la única forma de aliviar esa presión que le oprimía el pecho, esa pena que le innundaba la mente y el alma... Notaba los ojos hinchados, tanto que sentía que casi no podía ni abrirlos; el día con Hermione le había hecho bien, por lo menos había estado relajada y de vez en cuando había hechado un sueñecito. Siempre había soñado con la edrrota de Voldemort, pero nunca con aquellas consecuencias.
Poco después fueron llegando los valientes Gryffindors que se habían quedado en Hogwarts después de la noche a Draco. Algunos solo la saludaron, algunas chicas cuchichearon, pero solo Neville se atrevió a darle ánimo.
(N)- Hola Ginny.
(G) -Hola Neville.
(N) -¿Cómo estas?
(G) -No lo se...
(N) -"El Profeta" no decía nada pero, como no te había visto por el acstillo más que para la despedida de Malfoy, creíq eu estabas enferma o herida o algo grave...
(G) - Bueno, gracias por preocuparte...
(N) - Yo... No se muy bien que te pasa o siquiera si te pasa algo, pero no quiero presionarte y tampoco me importa mucho... En fin, solo queria decirte que deberías estar felíz y si estas mal por la muetrte de Draco, solo decirte que a veces, durante un tiempo, corto a poder ser, uno puede recuperarse recordando los momentos con esa persona, por que al fin y al cabo no importa el cuándo, dónde y cómo, lo más importante para las personas siempre es el quién y, en este caso el quién y el porqué paso y lo hizo.- Ginny quedó asombrada por las palabras de Neville- Bueno, ya no te molesto más, sólo quería decirte que gracias y que vivr es bueno para... en fin, para las personas.
(G) -Si, para los vivios si es bueno.- Ginny sonrió reconociendo la delicadeza de Neville- G´racias Neville, procuraré hacerte caso.
El tiempo restante, Ginny se quedó en la sala común, esperando algo o alguien, pensando en las palabras de Neville.
Cuadno ya parecía que ninguno de sus tres amigos iba a volver a la torre aquella noche apareció Hermione por el retrato. Ginny al verla se apresuró a abrazarla.
-¿Estas bien?- preguntó Hermione preocupada, a lo que Ginny asisntió.- Entonces, ¿que pasa?
-Nada- dijo la pelirroja-. Gracias Hermione.
-¿Gracias por que?- preguntó desconcertada.
-Por todo, me has ayudado mucho aguantandome todo el día.
-¡Oh vaya! Por eso no se dan las gracias, eres mi mejor amiga y lo hago encantada.- La abrazó otra vez  y después fueron a sentarse.
-Mientras estaba aquí - explicaba la pelirroja- y todos subían, bajaban, estaban y me miraban, me sen´tía sola y perdida; pero después a venido Nevill y me ha hecho ver las cosas como son. No puedo negar mi dolor, pero puedo aceptarlo e intentar olvidarlo. Desde entonces os estoy esperando a Harry a Ron y a ti, pero tu eres la primera en venir, y ya es muy tarde...
-¡Vaya! -dijo Hermione- Bueno, habrá que agradecerle a Neville, y los chicos... Tienen cosas en que pensar...-silencio- Ginny, tu... No te culparás por lo de Draco ¿verdad? -Ginny bajó la mirada-
-Hermione él... Fué muy importante para mi en este año.
-Ginny...
-Desde mis 11 años estoy enamorada de Harry, y siemprehe creído que sería así pero, con Draco, era diferente, le quería y puede que aun le quiera. Harry de cada vez me alejaba más de él, pero Draco me necesitaba a su lado, y no por tí, sino por que él también estaba solo... No estoy diciendo que ya no ame a Harry, por que lo sigo amando incluso más, solo que Draco era casi tan especial como Harry. Lástima que solo casi, quizá con él si hubiese sido felíz.
-Ginny, Haary te adora...
-Lo sé, lo he visto, pero ahora todo es diferente.
Las dos chicas se quedaron hablando y compartiendo anecdotas que las hacían reír y llorar. Un rato más tarde llegaron Ron y Harry. Las saludaron y mantuvieron una corta (cortísima) conversación muy muy poco suculenta. Minutos después Harry se despidió. Ron se quedó hablanco con su hermana mientras Hermione hacía acto de presencia. Poco después se sintió incómoda y también dió las buenas noches. Ron la miró con pena, pero solo la despidió.
-Esta peor que yo.- Ginny le confesío lo que sabía sobre su amiga, no podía dejar de ver como su hermana miraba a la castaña.
-Eso parece- No comprendia como aun sabiendo que era rechazado seguia ahí, esperandola.
-¿Por que no haces nada?- le preguntaba Ginny.
-No se que hacer- responde sinceramente mirando al suelo, ya estaba abatido.
-Créeme Ron, se siente muy culpable por cosas existentes solo en su cabeza. Ahora es el momento, te necesita más que nunca. Demuéstrale que estas ahí.
-Ginny, estoy aquí ¿vale?
-Lose- le dice Ginny sonriendo-, y yo ya voy a estar bien, ahora sé lo que debo hacer y como sentirme. Sé quien soy y el por qué de mí, un amigo me ha ayudado. Además, después de esta charla fraternal de hace un rato sé que puedo contar contigo.
-Me alegro de que lo entiendas.
-Sí, y algúndía quiero mostrarte un recuerdo de la noche de la caída de Voldemort.
-¿Qué recuerdo?
-Es de Draco, antes de caer, el...- se le anegaron los ojos de lágrimas.
-¿Qué pasa?
-Él... me dijo que me amaba, antes de caer...
Ron quedó estupefacto, pero reaccionó rápido y abrazó a su hermana. Ahora si que no sabía cómo ni qué pensar de Draco Malfoy. Ahora entendía su acto contra el Seños Oscuro. Todo tenía sentido... Ahora...
Los dos hermanos se quedaron un rato más hablando de su familia, pero había sido un día duro y tenían que irse a la cama, pero la mañana siguiente sería diferente. Algo había pasado entre ellos, algo que los hacía más fuertes, juntos y separados.
Al despertar ya no estaba tan gris el cielo, aunque a lo lejos se veían una grandes nuves negras que quizá amenazaran la tarde.
Ron se levantó decidido y no pensaba perder la confianza esta vez. Aun no sabía como enfrentarse a Hermione, pero sabia quien podría ayudarlo, así que después de desayunar se acercó a su gran amiga Ravenclaw para mantener una charla, como las de el principio de su amistad.
29 de Dicienbre:
Aquella mañana había vuelto a amanecer oscuro para Harry y, no podía olvidar aquel último momento, el instante en el que todo terminó. Nunca antes había deseado con tanta fuerza la vida de Voldemort como ahora. Pensar en que ese día en el que despertaba podía morir por él antes lo atormentaba, pero el hecho de luchar en su contra le mantenia ocupado. Ahora por fin era normal y se sentía va´cío. Ahora se daba cuenta de cuantas cosas acechaban su mente. Pero no podía olvidar su muerte, su última mirada, tan cargada de emociones y sentimientos, dirigida solo a ella; sus últimas palabras, la cara de sorpresa y después pánico de su pelirroja. El cuerpo cayendo muerto en los brazos de una jovencita asustada... Tenía que dejar de torturarse con ese recuerdo. Algo había cambiado en él, pero no sabía hacia que dirección. ¿La seguía amando? De eso no cabía duda, era lo único de lo que estaba seguro. ¿Y si se estaba mintiendo? Bah, tenia que pensar rápido en las respuestas y dejar de torturarse. Levantrse por las mañanas se estaba haciendo bastante costoso, nunca había deseado tanto quedarse en la cama.
Harry despegó sus sábanas de su cuerpo y se puso en marcha, el nuevo año debía empezar bien.
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Una noche más Hermione no había logrado conciliar el sueño por completo. Su mente se encontraba saturada de imagenes muy diversas que la acechaban y que no la dejaban descansar en condiciones adecuadas. Llevaba ya un buen rato en la cama despierta mirando el techo, pensando en todo y en nada.
Lo que les dijo en la plaza era verdad, se había sentido sola muchas veces, pero aun así no entendía porque habia reaccionado de qaquella manera. Años anteriores tam´bién se había sentido sola, además, sus amistades no solo constaban de ellos dos, también tenía a algunas amigas, amigas que la soportaban por que no les quedaba otra... ¿Qué había encontrado en Draco que no tenía en otro lado? Deseo, seguridad, y la sensación de importarle a alguien; por eso se había dejado llevar. Puede que la muerte del chico le afectase, pero no era lo que más le importaba. Había hecho daño a alguien a quien sabia que le importaba. Pero esa persona había encontrado quien la sustituyese, o algo así.
Tenia que levantarse, como pasara unos minutos más en la cama toda su moral se hecharía aperder. Aunque no le hubiera parecido así, el sol ya estaba en lo alto, y apenas eran las 10 de la mañana. Quizá había pasado más tiempo del que creía dandole vueltas a la cabeza. Decidió que no le daría importancia, y se vistió, Ginny ya se había levantado, se alegraba de que su amiga decidiese levantar la cabeza. Antes de salir de la habitación miró por la ventana a los jardines. Aun había un gran ratro de las nevada invernal. no pudo evitar fijarse en dos personas que caminaban cerca del lago, Una de ellas era inconfundible, un chico, pelirrojo, con los hombros marcados... Tenía que ser Ron, y quien le acompañaba debía de ser Karin, a juzgar por su estatura y su cabello negro como la noche. Todos los fantaasmas volvieron a Hermione; sabía que no había hecho bien muchas cosas con Ron, pero aquella situación la superaba, era increible la complicidad que había entre los dos amigos, y se conocian de hacía bastante poco tiempo. Un momento, ¿estaba celosa? Sí, por segunda vez en su vida sentía esos celos arrebatadores que la conducían a pensar mil atrocidaddes que hacer, y todo por él, aquello no podía ser bueno, seguramente el hambre que la acechaba tenia algo que ver, quizá veía las cosas de diferente manera una vez hubiese ingerido algo. Miró durante u momento más a los amigos, y después como si le hubieran propinado un latigazo, quitó su vista de aquella imagen y bajó, por fina desayunar.
A los pies de la escalera se encontró con Harry, él tampoco tenía muy buena cara, pero por lo menos no le acuciaba un ataque de celos. Los dos amigos bajaron intercambiando una conversación de besugos, para llenar el trayecto hasta el gran comedor. Al llegar allí, dejaron de figir que hablaban para ponerse a desayunar, cada uno sumido e sus pensamientos. Ginny aun estaba sentada en la mesa, con algunos alumnos. Hablaba animadamente con algunas de sus compañeras de otras casas, aunque no se la veía del todo feliz, se le notaba un poc animada, y siempre dedicando buenas palabras a aquello que Neville proponia, aunque por sorpresa de muchoa, Ginny parecia de veras muy interesada en todo lo que tuviese que decir su gran amigo.
Al terminar de desayunar Harry observó a los que le rodeaban y comprendió que de nada servia estar de mal humor, asiq ue se unió a Ginny  y su conversación con Nevile. Hermione, por su parte ecidió salir de allí, estab felíz por sus amigos, pero aun necesitaba relajarse.
Cuando subía las escaleras alguien la llamó desde lejos, al girarse vio a Ron que le sonreía desde el final de las escaleras, sonrió también y se olvidó por completo de donde estaba, despertó cuando un peso se colgó de su cuello y por poco la hace caer, entonces quizó su vista del chico para ver quien casi la había hecho caer. Era Karin, que la abrazaba con fuerza.
-Me alegro de que ya no estés tan triste.- le decí la morena.
Cuando por fin Karin la soltó ella volvió a mirar al pie de las escaleras, pero Ron ya no estaba allí parado, sino que se direigía al Gran comedor. Ella lo vió ir, y para su sorpresa esta vez no fue interrumpida.
-Cuando ha visto que ya no andabas con pensar se ha puesto muy contento- le dijo Karin sonriendo, hermione estaba como desconcertada-. ¿Sabes? Estaba muiy preocupado por lo que te pasaba, y un poco desesperado por no saber como ayudarte, porque no decirlo, ya te dije que le importabas, pero tu parece que no oyes lo que te dicen.- Karin seguia dandole la charla, y Hermione no pudo más que mirarla hablar, entonces, entendió que era estúpida, que Ron solo buscaba a Karin porque era sincera y directa, no se andaba con rodeos cuando tenia que decirte algo, por tanto era la mejor persona para darte un sermón que sabias que te merecias, al igual que sabía que era alguien que te ayudaba y te decía aquellas cosas que tu sabías pero que no querias admitir. Todas aquellas ideas le asaltaron a la mente y se sintió tremendamente tonta por pensar que, después de que Ron le dijera que la quería como tres veces ella aun dudara y pensase que Karin podría cambiar aquello. Pensar eso le dio risa, y se hechó a reir. Karin estaba sorprendida, ¿acaso se habia vuelto Hermione loca?
Hermione no podía parar, estaba felíz, las carcajadas asaltaban su garganta y abrazó con fuerza a Karin.
-Gracias- articuló cuando dejo de reir tan alocadamente-, eres tan real...
Las dos chicas, sentadas en las escaleras empezaro la conversación que tanto había deseado Karin. Por fin conseguia ser amiga de Granger, esa chica que le inspiraba tanta admiración. nunca lo había creído, pero de lo que menos hablaron fue de Ron.
El días pasó rápido, pero lo pasaron todos juntos. Un rato antes ed la cena, los chicos decidieron ir a dar un paseo por los jardines y así tomar un poco de aire fresco. Al principio Hermione, Ginny y Karin se la pasaron juntas hablado y riendo, hasta que Karin, para darle un espujoncito a las chicas y que se lanzaran a entregar las charlas que debian, empezó a jugar con ellos, saltando por sorpresa a sus espaldas, gastandoles bromas, y riendo.
Cuando ya oscurecía, Ron se quedó al rezagado y pensativo. Hermione creyó conveniente ir a preguntarle, puesto que gracias a él ella estaba mejor y, bueno, también estaba ese pequeño factor de lo que sentía por él.
-¿Ahora eres tu el que no sonries?- pregunto sonriesnte, como jugando.
-Estaba pensando.- dijo el chico sonriendo.
-¿En que?
-Pensava en que mis padres aun no se han presentado en Hogwarts, y supongo que, como toda la comunidad mágica, ya se habrán enterado de lo ocurrido, y por supuesto no creo que mi madre crea que  Malfoy estuviera allí y no Harry, y por tanto tu y yo, y`puede que hasta mi hermana estuviese allí.- dijo el chico- Además, ellos eran de la Orden y... nose... no quiero pensar que ellos...
-Por supuesto que no Ron- se apresuró a decir Hermione-, si fuese así ya lo sabríais, McGonahall os lo hubiese dicho, o incluso el retrato del profesor Dumbledore...
-Si- dijo Ron sonriendo de nuevo-, es solo que, hecho de menos los achuchones stranguladores de mi madres, y las palabras de mi padre; supongo que será eso.
-Ya verás que pronto se presentan y entonces si que no te desharas de tu madre.- le consolaba, y ella se sentía bien, aunque le entristecía verlo así, pero era una parte de él que adoraba.- Además, quiza solo no quieren presionaros, supongo que la profesora McGonahall les habrá contado vuestra situación y... bueno lo mal que lo estais pasando, por... por la  muerte de ... Draco; no ha sido fácil de digerir que muriese uno de nuestros compañeros, y que además por los motios por los que murió, seguros que tus padres simplemente prefieren esperar a que esteis mejor.
-Sabes, no solo has ayudado a salir del bache a mi hermana, sino que has conseguido que Karin vuelva a sonreir como nunca y recupere su confianza, porque después de lo de la plaza perdió mucha de la credibilidad que tenia en ella misma. Además te has reconfortado increiblemnte bien y rápido, a juzgar por tu aspecto de ayer, sino que también ayudas a Harry a que salga bien parado y que le de un poco de tiempo a Ginny. Además estas aquí, animandome...- el chico la miró a los ojos, él sabia lo difícil que habia sido para ella hacer todas esas cosas siendo fuerte, por eso la admiraba, durante aquel día muchas veces había notado la ausencia de Hermone durante las conversaciones, ella viajaba y su rostro se volvia triste, pero al ser consciente del momento recapacitaba y parecia como si nada hubiese ocurrido, por eso estaba allí, diciendole todas aquellas cosas, para reconocerselas, y demostrarle que era importante- Gracias.
-Bueno, tu  hubiese heho lo mismo por cualquiera de nosotros, es lo mínimo, además vosotros también me habeis ayudado mucho...- Hermione estaba felíz, miraba al suelo por que las palabrs de Ron le habian impactado, no era posible que estuviese al tanto de tantas cosas sobre ella... 
-Hermione, ya se que este no es el momento porque todo esta au muy fresco , pero más tarde será un error y creo que ya he sido lo suficiente paciente, así, se que nunca llegaste a contarme todo sobre lo que ocurrió aquel que Malfoy te acorraló. no vpy a pedirte que me lo cuentes, solo quiero que me digas que quiso decir con eso de que ya no erais dos niños.
Hermone quedó helada por aquellas palabras, desde luego no era lo que se esperaba, miró hacia delante, dandose plena cuenta de que los demás estaban ya muy lejos, los habian dejado para que hablasen.
-En realidad quiso decir exactamente lo que estas pensando.
Hermione pudo notar la ira de Ron, sabia como era, y lo que estaba pasando exactamente en ese instante por su cabeza, si no fuera por que estaba allí, iria a buscarlo, aun de muerto para darle su merecido. Aunque así fuese Hermione nunca se esperaba lo que sucedió. Ron la cogió entre fuerte y suvemente por los brazos, poniendose delante de ella, frente a frente. Hermione levantó la mirada y lo miró fijamente a los ojos. Estaba sorprendida y asustada.
-Oye, entiendo todas esas cosas de que estabas sola etc. etc. pero por que no nos buscaste, te refugiaste en algo peor, no te hiciste bien a ti, ni hiciste bien a nadie. estaba ahí ¿sabes? Día y noche, usé aeul momento como excusa para estar cerca tuya a todas horas, para poder verte en cada momento. Veía como estabamos cada vez más unidos, como a cada momento las esperanzas crecian y de repente tu, tu decides sentirte sola y refugiarte en alguien que no te ha apreciado hasta su último momento, alguien que te buscó en su desesperación. Estaba ahí, contigo, Hermione.
Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas. Sabía que Ron tenia razón, debia haberse refugiado en sus amigos, pero, era tan difícil...
-Me cansé..- susurró-, no soportaba tener que acercarme a deciroslo, además Harry ya tenía sficientes preocupacione y tu simpre estabas con Karin... No sabía donde buscarte, y además sabía que nunca estabas solo, esa chica siempre estaba merodeandoa  tu alrededor, haciendo te reir, alegrandote de la manera en que tua migos no eramos capaces. No sabia que pensar, tu... Ella... Yo... Estaba ta confusa, tan cansada... que me dejé llevar, y después fue tarde....
Ron relajño la fuerza de sus manso, epro no la soltó.
-Me pasé la mayoria de los momentos solo, vagando por el castillo, buscando un lugar donde refugiarme. Karin no hacía más que decirme que te buscara, y yo no le hacía caso. no entendí porque había insistido tanto hata las noche de la plaza... Me sentia solo y vacío, y todo por que tu habias decidido confraternizar con Malfoy; además de que mi hermana también le prefería a él.- La abrazó, fuertemente, demostrandole su perdón, rogandole disculpas, los dos se habían distanciado por una soledad habían sido capaces de expresar a los demás... ahora sabian lo que habian perdido- Siemrpe estaré ahí para ti, Hermione, nunca lo olvides.
Estuvieron así un rato, disfrutando como niños de aquellas nuevas sensaciones tan apacibles y tranuilizadoras, hasta que el estomago de Ron les recordó que debian ir a cenar. Hermione rió. Sabia que todo iria mejor.
Cuando llegaron al Gran Comedor ya casi no quedaba nada, Ginny ya iba por los postres, y era de las que más despacio comía.
-Creísq ue ya no vendríais a cenar- dijo la pelirroja-, y conociendo a Ron eso sería un gran logro o una gran matanza...
-Precisamente el estomago de Ron nos ha recordado que hora era.- contó riendo Hermione.
Cuando terminaron de cenar se dirigieron a sus salas comunes. Karin los despidió con una gran sonrisa, cosa que alegró a Ron. Antes e irse a dormir, Harry y Ron jugaron una partida de ajedrez, mientras Hermione le contaba a Ginny, a una distancia prudente, lo ocurrido en los jardines.
-¿Entonces estais bien?- pregunto Ginny.
-No se si estamos bien, pero se que ahora todo estará bien...- dijo Hermione encogiendose de hombros-¿Ytu que vas a hacer?
-No lo se, de momento sobrevivir a estos momentos...
Los chicos les annciaron que se iban a la cama, y ellas los siguieron. Hermione, mientras llamaba al sueño para que la visitase, pensaba en lo que Ron le habia dicho en los jardines. Si bien era cierto que los Weasley ya deberian haber ido a Hogwarts a besar y admirar a sus jovenes hijos. Se durmió pensando en la manera de encontrar la forma de calmar a Ron sobre ese tema. Mientras tanto, cerca de allí, Harry no podía dormir. Pensaba en Ginny, y en lo contenta que por fin hoy parecia. Su risa... la tenía grabada a fuego en su cabeza, pero también el momento de la muerte de Draco. Debía relajarse. Se giró y vió, para su sorpresa, que ya eran las una de la madruagada. Puesto que llevaba un rato sin poder conciliar el sueño, se levantó y bajó a la sala común. Allí, acurrucada en una butaca elante del fuego encontró a Ginny, dormida. No quería despertarla, y aunque debia llevarla a su dormitorio sabia que eso no era posible, puesto que los chicos no podían subir a la habitación de las chicas... Decidió por lo menos recostarla en un sofá, para que estuviese más cómoda. Movió uno ed los sofás y lo acercó al fuego con su varita, después, con mucho cuidado, la cogió entre sus brazos y la llevó al mueble. Una vez allí la tapo con una manta invocada; y se quedó allí, mirandola dormir.
Al rato, Harry sintió como l acariciaban el pelo, y poco a poco fue tomando conscienia de su entumecido cuerpo. Las piernas se le habían dormido y acalambrado, entonces se dió cuenta de que se habia dormido mirando domir a Ginny. Se incoroporó con rápidez y vió a la pelirroja sentada en el sofá, con la manta que él le habia puesto por encima.
-Perdona, no queria despertarte, pero no he podido contenerme....-dijo la pelirroja.
-No te preocupes.
-Harry, perdoname, yo no quería herirte, pensé que te ayudaba si me aliaba con Draco.- empezó a disculparse.
-No te preocupes, no pasa nada.
-No, yo creía que si conseguía que él confiara en mi, después podría venir a contarte todo lo que tramaran, lo siento lo hice todo mal.
-Ginny no te preocupes de veras, conmigo esta todo bien, ahora lo importante es quetu y Hermione se recuperen, de verdad.
-Harry te quiero..-lo dijo sinceramente, mirandole a los ojos como hacia muchop timpo que no los miraba,- te amo, siempre lo he hecho...- Harry estaba estupefacto, aquellas confesiones eran contradictorias a muchas cosas...- Te amo, pero tu me alejas de ti, como corria un riesgo no me dejaste ayudarte, no me dejaste estar ahí para ti cuando me necesitases, por eso yo...- la pelirroja no sabia como seguir- , yo me perdí, como tu habias decidido apartarme decidí apartarte también, y me enamoré de Draco. A pesar de todo lo que era él me acepto, no tuvo miedo de lo que podía pasarme, porque sabia que él me protegería con su vida, y así fue...
-No fué tu culpa...
-Lo sé, pero aun así...Por eso, por que le amaba y aun hay algo que esta en mi que vive por él no puedo volver contigo, no puedo cogerte de la mano y fingir que no le recuerdo, que pensar en él no me duele. No quiero mentirte diciendote que te quiero, mientras estoy pensando en como hubiese sido todo con Draco si no hubiese muerto. Lo siento.
Harry miró a Ginny, la amaba, la amaba con todo su ser, por eso sabia que tenia razón, y le agradecia que fuese tan sincera con él y que, como bien ella habia dicho no le mintiese y le diese nuevas falsas ilusiones... La abrazó, diciendole que la entendia y respetaba, y que aunque la amara con todas sus fuerzas preferia que ella estuviese bien, quizá e unos años, cuando pudiese amrle a él, si aun quedaba algo de su amor, podían volver a ser los que eran.
Al día siguiente todo estaba bien, Hermione desapareció unas horas en las que nadie supo donde se había metido, pero cuando reapareció estaba radiante de alegría, y al verlos no paró de gritar que lo había conseguido, y dando saltos se colgo del cuello de Ron.
Por la tarde, Hermone y Harry fueron llamados al despacho de la profesora McGonahall. Allí les esperaba a Harry una grata sorpresa. Remus y los señores Weasley le esperaban para darle un fuerte abrazo y darle la enorabuena y presentarle sus condolencias. Por supuesto, también abrazaron a Hermione y le direon las graciaspor haberlos llamdo, puesto que ocmo ella habia intuido, habian preferido no ir a ver a sus hijos, porque ya lo psaban suficientemente mal; pero saber que les necesitaban fue toda una sorpresa verdaderamente reconfortante...
Poco después llegaron Ginny y Ron, que se alegraron tanto que no se quejaron de los apretones de sus padres. Mientras los Weasley se ponian al día, reían y lloraban en familia, Harry y Hermione hablaban con Lupin. Cuando La señora Weasley pudo dejar de llorar por elpeligro que habian corridos los jovenes y la alegria y orgullo de que hubiesen saldo casi completamente ilesos, les dijeron que hiciesen sus maletas, que habian decidido pasar el año nuevo juntos. Por supuesto no tardaron en ir a hacer sus baúles, asegurandose de que cuando bajaranestarían ellos allí esperandoles.
De camino a la sala común Ron cogió a Hermione y la abrazño con fuerza.
-Gracias, por pasarte toda la mañna buscandolos y haciendo lo posible para que vinieran, de veras necesitaba verles.
-Lo se, ademas la señora Weasley también necesitaba asegurarse por ella misma que estabais bien, así que cuando los encontré no fué difícil convencerles...
-Te quiero- le dijo Ron, y le puso una mano en la nuca para que besarla. Hermione se dejó, y disfrutó como nunca de aquel momento, beso que recordaría durante toda su existencia.
al final, los chicos pasaron todos juntos el año nuevo en la Madriguera, incluso Karin fue invitada. Ron y Hermione pasaban algunos ratos juntos, pero aun así , Ron hacia sus escapadas para hablar con Karin.
Ginny, aunque se sentia felíz de estar con su familia, estaba trsite por pensar en Harry. El chico parecía felíz, aunque no sabia con exactitud si lo era de verdad, de todas maneras ela no podía hacer más. Sabia que en un futuro volveria a estar con él, porque se querian como nadie. Harry Potter habia sido y seria, el Amor de Ginny.

El amor de Ginny

12. ¿Qué ha pasado?

Ron pasó tres veces por delante y a los pocos minutos una puerta se materializó en la pared. Él las miró y vió las lágrimas de Karin.
-¿Crees que es el mejor momento?- le pregunta Ron a Karin. La chica incapaz de articular palabra solo niega con la cabeza.
-No puedo evitarlo...- solloza al fin. Ron se le acerca y la abrazarn
-Todo irá ien, ya lo verás.-le susurra en el oído. Sabe el pavor que le causa ese momento a su amiga, ya lo han hablado muchas veces.
-La puerta se perderá.-les dice Hermione.rn
-¿Te ves capaz?- le pregunta de nuevo a la joven chica. al ver a Karin, Ron se alegra más de lo que creía ed no haber dejado que su hermana les acompañe, y epera que si de veras esta es la noche, que s quede al margen.
Ella solo asintió un poco más tranquila, Ron conseguia relajarla de unamaneraen que pocos o hacian.rn
Hermione se adelantó hacia la puerta y puso la mano en la manecilla. Antes de abrir, se giró buscando la aprovación de sus dos amigos. No estaba segura de tener la aprovación de ambs pero la abrió y , lo que encontró tras ella la sorprendió bastante.  Habían aparecido en una calle. a lo lejos se veía un cúmulo de luces. Una vez todos en la calle, cerraro la puerta y ésta, desapareció. Empezaron a andar hacia las luces y al llegar allí se encontraron con una plaza. Harry estaba sentado en uno de los bancos. Se acercaron a él. La noche era tranquila para ser navidad. El cielo estaba medio tapado pero parecia que apara aquella noche no se avecinaba mal tiempo.
-Ven Ron, tengo que explicarte algo.- ijo ed pronto Harry.rn
Rion se le acercó y se sentó a su lado. Karin tomó posición detrás de Ron, casi dentro de la penunbra. Hermione, justo enfrente, tras Harry. Harry empezó a explicarle algo a Ron. el pelirrojo se centró en Hermione. Parecía más concentrada que nunca en vigilar tras los arbustos. La vió fruncir el ceño, mirar hacia una dirección concreta. Él también frunció el ceño, algo le era familiar de aquel momento  pero, ¿el qué? Miró a Karin, poco atenta a la vigilancia y muy alterada. ¿Había vivido ya eso?
-...¿lo has entendido?-le preguntaba Harry.rn
-¿El qué?- preguntó él desconcertado
-Joder Ron, tenemos que andarnos con cuidado, Draco tine un arma muy poderosa contra nosotros. Cuidate ¿entendido?- le espetó Harry.
-Sí pero, ¿cuál es el arma?-preguntó y al segundo siguiente abrió los ojos desmesuradamente. Harry ya le habí advertido de eso antes, y el le había contestado lo mismo  en esas veces. ¿Qúe estaba pasando? ¿Dónde había hablado así con Harry?
-¡Hermione!- gritó de repente Karin.
Los dos chicos se girarona  ver que ocurría, pero solo vieron a Karin observando a través de los arbustos.
Ellos la imitaron y vieron algo terrible. Era Draco, con Ginny y ésta hablando con Hermione muy aterada.
Cuando aproximadamente un minuto después Ginny dejó de hablar y Draco se acercó a ella, on sintió unas ganas locas de avalanzarse sobre él pero, fué retenido al ver l areacción de su hermana. Se alejaba con una simple advertencia y para nada amenazante a su enemigo de toda la vida. Ron no podía creerse lo que sus ojos estaban viendo. Draco habló durante unos minutos con Hermione, Harry maldijo en voz muy baja no tener en ese instante un oído supersónico o unas orejas extensibles, ese invento tan útil si lo tenias a mano.
De una forma muy sutil Karin salió de entre los arbustos y, se bañanceaba, ahora cerca del banco, hacia delante y hacia atrás, abrazándose las rodillas. Los ojos le lloraban ed forma desmesurada y negaba fuertemente con l acabeza, aún así, ningún sonido salía de su garganta. Ron la miró, sin entender el desenfoque de aquellos ojos marrones anegados en lágrimas. Se acercó a ella, la expresión de su amiga era de ida total, nunca había visto a nadiecon esa expresión.
-Karin- susurró el chico-, ¿te encuentras bien?¿Qué te pasa?
Karin no responió. Unos segundos después enfocó la mirada de nuevo y lo miró fijamente a los ojos con el terror reflejado en ellos. Ron no pudo decir nada más, el miedo lo invadió. Miró a Harry, aún entre los arbustos. No sabía porque per tenia la certeza de que hbía llegado el momento que tanto temía. Una sensación lo invadió, y se percató de que no era la primera vez que la sentía.
-El sueño.- dijo para sí, como si ahora todo encajara.
Frente a él, Harry se movió nervioso y Ron miró a Karin de nuevo interrogandola. Antes de formular ninguna pregunta, los ojos de Karin se llenaron de lágrimas mientras asentía, confirmando todas las dudas de Ron. Éste se volvió hacia su amigo acercándose a él para que la conversación fuese más baja.
-Harry.
-Nos ha visto.-le dijo éste.
-Harry, es el sueño.-le informó Ron.
-¿Qué?
-Todo lo que soñamos, nuestras coexiones, todo y más va a ocurrir esta noche.
Poco a poco Ron y Harry se fueron dando cuenta de lo que ocurria. Ron echó un vistazo entre los arbustos y vió la cara de Hermione mirando a Draco, dura y fría, pero las fuertes e intermitentes lágrimas que rodaban por sus mejillas la delataban. Entonces lo comprendió todo, lo ocurrido era solo una treta para iniciar el juego. Draco había aprendido a jugar y lo hacía muy bien.
Como si de la nada se tratase apareció Ginny y se acercó a Karin.
-Debemos irnos.-le susurró a su compañera.
Karin levantó la mirada, preguntándose porque las cosas tenían que suceder de aquella manera.
-Ginny ¿qué pasa?¿Po qué estaís ocn ellos?- preguntó Harry.
-Aún no te han llamado, cuando te toque todo habrá terminado.- dijo la chica de una manera trista pero convencida.
-Ginny danos una pista por favor.-le suplicó Ron.
-No sucumbáis.
Como en trance, Karin se levantó e hizo camino hacia más llaá de los arbustos.
-¿Tan lejos estaba?-le preguntó Draco a Ginny.
-Draco, mírala, a penas estac osciente.- lepidió Ginny.
-¡Ha! Ella es quien más preparada estaba, ha visto esto muchas veces.- dijo Draco de su ya habitual forma desdeñosa.
-Tenemos que hacer algo.-dijo Ron al otro lao de los arbustos.
-Sí, pero ¿el qué?-corroboró Harry.
-¡No lo sé! Es Hermione quien tiene las grandes ideas.
Los dos chicos se miraron. Aún estaban sentados tras los arbustos cuando de sopeton ayeron un ruido extraño asus espaldas.
-¿Potter?-Lo llamó una voz. A Ron se le descompuso el rostro al identificarla. Harry ya estaba insensibilizado contra ella.- Vamos Potter, sal de ahí.-Ron lo miró y negó pero, Harry sabia que si no salía sería peor.- Venga Harry, no te hagas rogar, tengo por aquíun par de juguetitos que te pertenecen. Debo reconocer que tienes muy buen gusto en cuanto a belleza, pero sigues sin saber escoger, como tu padre.
No dabía caer en su juego, pero sus genes de Potter le pedian asestarle un buen puñetazo al dueño de aquella horripilante voz.
-No Harry.- le susurró Ron al ver a Harry con tal decisión de salir.
-Una...-silencio-Dos...-susurró.-Tres.- los dos chicos se levantaron abandonando su escondite.-Levicorpus.- gritó Harry.
-Petrificus Totalus.-dijo Ron.
ninguno de los do hechizos dió resultado. Aquella sombra negra los estaba esprando. Casi sabía con exactitud cuales iban a ser los hechizos, o eso parecía.
-Empezaba a creer que os habiais acobardado. Vuestras miguitas yano pueden mucho más.-dijo.
-¡Suéltalas!- tento Potter.
-No no no, mal empezamos. ¿Acaso no te enseñaron apdir las cosas por favor?-dijo Voldemort sonriendo.
-Tu no nos las has pedido por favor.-le contestó Ron.
(V)-Exacto, yo solo las he tomado prestadas. Y hay veces en las que lo que tomas prestado no pertenece a nadie, por tanto no hay a quien discutir.
(H)-¿Qué es lo que buscas?
Voldemort solo sonrió. Detras del señor oscuro vieron moverse algunas figuras. Eran Draco y las chicas. era casi imposible descifrar las expresiones de sus rostros.
-Debes venir Ron.- dijo Karin de una forma muy apagda.
-¡No!-le rebatió Hermione y seguida de una mueca de dolor.
Harry y Ron no entendia lo que estaba pasando, todo aquello era muy irreal.
-Ginny.-le urgió Draco.
(G)-Karin tiene razón Ron, debes dejar aHarry, ya todos lo hemos hecho.
(R)-¿Qué...?
Otra mueca de dolor por parte de Hermione.
El mometo parecia pardo, todos estaban muy quietos, conscientes de lo que podían ganar o perder con un simple movimiento.
Hubo un rato de silencio en l que todos meditaban el siguiente paso.
(V)-Oh, vamos, tanto secretismo no puede ser bueno, igual que ayudar a Harry. Joven Weasley, aún hay un sitio en este lado para ti.
(R)-Nuca. Mi sitio esta con Harry.
(V)-Muy leal y muy estupido también, pero bueno, empecemos.-El Señor Oscuro dió unos pasos atras sin dar la espalda a los chicos.- Voy a deciros algo que probablemente, a juzgar por vuestras expresiones no sabíais. Todos los aquí presentes, menos vosotros dos, claro, sabiamos lo que iba a ocurrir esta noche.- Karin negaba mirando al suelo, mientras las muecas de Hermione dejaban de ser muecas para ser verdaderas modificaciones del rostro. Voldemort se acercó a Karin, iba a empezar poco a poco, dejando el plato fuerte para el final.-Aquí nuestra Ravenclaw, es una especie de idente. Sabe todo aquello que quiere saber y más. Gracias a ella sé, que antes de año nuevo seré alguien totalmente nuevo. ¿Cómo sino sabía todo de vosotros y vuestros movimientos?
-Eso es mentira- dijo Ron. Miró a su amiga, aquella en la que sin saber por que, en un arrebato de venganza, le había confesado algunos de sus secretos más íntimos. No podía ser posible que ella le hubiese ocultado algo así, un suceso de tal magnitud algo tan importante. Empezaron a salir borbotones de lágrimas de lo ojos de la chia.
-Sí Ron- dijo casi sin voz-, es verdad.
(V)-¡Oh, que pena! Una verdadera decepción.
(R)-¡No!
(HP)-No le escuches Ron, es todo mentira, las manipulan.
(K)- No Harry, es así. Yo sabía lo que iba a pasar...-sollozó.
(V)- Sí si si  difícil de creer, ¿verdad? Primera traición de la noche, vamos por la segunda.- se acercó aGinny- Esta estimada pelirroja se metió sin darse cuenta. Por ayudar a los buenos terminó complaciendo a los malos, aunque eso ya lo sabíais ¿no?
Harry y Ron endurecieron la mirada al mirarla.
(G)-Vsotros hubieseis hecho lo mismo.
(R)-¿Qué te apuestas a que no?
(G)-Perderias.
(V)-Oh, ya vale de tanto fraternalismo, asdemás ¿sabes qué Harry? Ese afecto que te regalaba desde todo la vida, creo que lo regaló, por lo menos una parte, a Draco. Por cierto, buen trabajo.- Draco agachó la cabeza en señal de agradecimiento, pero no pasó desapercibida por Voldemort la mirada de amenaza que estaba clavada en los ojos del chioc. *No se debe mezclar lo personal con lo profesional Draco* pensó Voldemort. No era el primero que lo traicionaba por algo tan insignificante como una mujer.
Ginny agachó la cabeza avergonzada. Le repateaba que Voldemort tuviese tanta razón aquella noche.
(V)-Ahora, mi parte favorita. La Sangre Sucia.- para quel entonces Hermione ya se retorcía visiblemente de dolor. Cuando Voldemort la tocó, todo cesó.- La honrada Gryffindor supo casi desde el principio de todo esto, que ella era la clave.
-No.-susurró Hermione.
(V)-He aquí, Harry Potter, tu gran amiga no te dijo como terminar con el secreto de Draco porque era terminar con ella. Solo una egoísta ue mira por su propio pellejo.
-Mientes.-contestó Harry algo conmocionado.
(V).No he dicho una sola mentira en esta noche, aún. ¡Díselo tu!-ordenó Voldemort a Hermione.
La joven bruja lloraba y no había ya nada ni nadie que pudiera consolarla en aquel momento.
(G)- Hermione...
(V)- ¡AHORA!-gritó y leantó la varita.
(H)-¡Es verdad!- bramó la chica ya derrotada.- Todo era muy extraño y no lo he sabido seguro hasta el momento de llegar aquí pero -exlicaba llorando-, me lo temía. Ginny actuaba muy extraño y todos esos sueños... Empezasteis a abandonarme uno a uno...
(HP)-Eso no es verdad
(H)-¡Sí que lo és! Todos teníais algo que hacer y a mi se me terminaban demasiado pronto las tareas acumuladas. Me sentía sola y, una simpatía extraña hacia Malfoy empezó a crecer en mi. Por eso no inistía en que los rumores cambiasen, me hacian sentir ocupada. Cuando me acorraló el día de la celebración te agradecí que me liberaras pero, también te maldije muchas veces por haber hacho que se separara de mi...
(R)-Hermione...
(H)-Lo siento...- es lo último que pudo decir.
(V)-Oh, vaya, tres traiciones en una noche ¿qué harás ahora?
(HP)-¡CALLATE!
Harry miraba muy fijamente a las chicas, preguntandose si Karin había contado algo a ROn y ahora éste solo fingia. No, Ron no era así, pero Hermione tampoco...
(V)-Sabes Ronald Weasley, tu mejor amigo esta calibrando, en este mismo momento, si eres o no su amigo.
(R)-No es verdad.
En ese instante a Harry le pareció ver una sonrisa en el rostro de Karin, y de la nada apareció un hechizo seguido por otros más y, sin saber cómo ni de dónde apareció La Orden del Fénix. Entonces comprobó que sí, Karin sonreía.
Todo se puso en marcha. La Orden se ocupaba de cuantos podía y Harry y Ron intentaron recomponer a las chicas cuanto antes, pero una había desaparecido.
Karin lanzaba hechizo a diestro i siniestro sin dejar de sonreir, algo inexplicable. Ron hacia cuanto podía po avanzar hacia el interior del enemigo, seguido pos Hermione, aunque algo aturdida. Harry estaba muiy distraido, la cabeza aún le daba vueltas por too lo que acavaba de oir de sus amigos. Entonces oyó a Karin llamarla a voz en grito y con la mirada perdida. La buscó con la mirada por todas partes, sin hallarla entre todos los hechizos. No estaba en primera línia de batalla. Empezó a buscarlo aél, conlos mortífagos... No estaba. Conlos aliados... No estaba. También había desaparecido. No estaban  ¿Y si....?
(V)-Lo sabes Harry Potter.- más hechizo volando de un lado a otro.-Estan juntos.- y rió de la forma más despiadada eistente.
Harry volvió a mirar todo sin encontrarlos. Tenía razón, como durante toda la noche.
(HP)-Me alegro de que sea así.- y ahora que lo pensaba, era verdad, se alegraba de que hubiese escapadoy, aunque fuese con él, lo habia hecho por una razón.- hubiese sido muy vruel que hubiesen tenido que presenciar todo esto.
(V)-Hipócrita.
.:En otra parte no muy lejos:.
(G)-¡Para, para!-gritaba frenando cuanto podía.-.Tengo que volver, debo ayudarles. ¡Para Draco!
(D)-¡No! No sabes de lo que son capaces.
(G)-¿Y eso qué?
(D)-¿Qué?-para y la encara- Esos canallas pueden hacerete desear la muerte, no dejaré que te hagan eso Ginny.
(G)-¿No lo entiendes?si huímos seremos perores que ellos.
(D)-Pero estaremos vivos.
(G)-¡NO! Siempre nos culparemos por esta cobardía.
(D)-Tu hermano no quería que estuvieras allí.
(G)-¿Desde cuando complaces a mi hermano?
(D)-Ni Harry
(G)-¿Y eso que iporta? Yo si quiero estar allí y mi decisión ha de ser aceptada sin objeción.
(D)-Ginny, nena-dijo tomandole la cara entre sus manos-, esos de allí son malignos, te envenenan solo con la mirada.
(G)-Y tu eres un cubarde. Mi hermano esta llí y no es así. Comprendo que no quieras arriesgar tu vida pero yo debo dar la mía en esa batalla y, si en ella la pierdo, lo habré hecho con toda lafé del mundo  en que antes me lleve a alguien por edlante.- cogió las manos de Draco y las separó de sus mejillas. Se ayudó en ellas para elevarse un poco y besar aquellos labios que hacia tiempo deseaba probar. Después lo soltó y volvió atrás, corriendo lo más rápido posible para deshacer cuanto antes el camino recorrido. Dejó a Draco atrás sin saber cómo ni porqué ni cuándo había decidido que todo vo´lviese a la normalidad.
Cuando ya creía que no los enontraría nuca, unos destellos de luz aparecieron a lo lejos ante sus ojos, junto con unas voces cada vez más cercanas y más fuertes. Eran los hechizos gritados por aquellos que aún usaban la voz para atacar e la batalla.
Se unió a ellos y rápido se deshizo de dosy, pronto estuvo cerca de Harry y del Señor Orcuro. Entonces pareció que todos los mortífagos caían y Karin se giró hacia la oscuridad y sonrió mirando a Ginny. Medio segundo más tarde ed aquella sonrisa, lavoz e Draco gritando el nombre de la pelirroja se oyó por todo el descampado fuerte y claro.
(D)-¡GINNY!
Todos giraron a mirarle, incluso Lord Voldemort se iró para ver quien había pronunciado aquel nombre que le había resquebrajado enun sgundo toda apariencia, se giró para verle la cara a quel que había proferido aquel grito que a él le había parecido desgarrador. Levantó la varita pero alguien impidió que el ataque llegara a los chicos. Lucius Malfoy. Draco se acercó aGinny. la miró, ´vió la sonrisa orgullosa y triunfante de la chica, la besó y levantoó la varita.
(D)-Te amo Ginevra Weasley.-fueron las últimas palabras de Draco Malfoy, y solo las oyó ella, susurradas por aquellos labios que solo imploraban amor. Ella cayó con él, aún sujetandole en el abrazo mortal, con los ojos abiertos como platos y anegados en  lágrimas.
(H)-Ginny...
La pequeña oyó la voz de Hermione y supo que todo ahbía terminado, no solo la vida de Draco, si no también la batallay, con ella, todos los años de espera e incertidumbre por el dominio de la oscuridad.
-¿Quién ha sido?-dijo llorando la pelirroja.
(H)-Ginny él...
(G)-¿QUIÉN?-gritó.
(H)-Gregori.
(G)-¿Dónde esta?
(H)-Cayó muerto antes de desaparecerse por completo. Lucius lo hizo por ti...
Ginny solo lloró más cuando tuvo que soltar el uerpo obligada por Remus y Ron para que Lucius Malfoy se llevara a su hijo. Aún desquiciada por un dolor a su perdida, del cual desconocia su procedencia, pudo contener toda la ira que la embriagaba, abatida por la impotencia. Ya no podía hacer anda por él. Dejandose llevar, reconoció que eran los de la Orden los que la arrastraban y algo se activó. Se dió cuenta de que habian vencido y, enderezandose, buscó el cuerpo inerte de Voldemort. al localizarlo se deshizo de los brazos que la rodeaban y se fue hacia el cuerpo.
(G)- Maldito bastardo mal nacido-empezó gritandole, desahogandose su ira en cada patada atizada al cuerpo inmobil del que había sido el Señor Oscuro-. Ojala te pudras y....
(R)-Ginny basta- intentó tranquilizarla Ron-, ya vale, ya esta.-la abrazó con fuerza.
(G)-Ron...- lloró más. Su alma estaba ahora más rota, dolorida y confusa de lo que había estado jamás. Ron, en su abrazó asfixiante, intentaba calmar su dolor, intentando con todas sus fuerzas no juzgar a la persona a la cual pertnecia el cadaver por el que su hermana lloraba.
Por fin estaba terminando aquel largo día de Navidad.
Harry no quiso meterse entre la familia, además , no creía conveniente acercarse a decirle algo , no sabría qué decir. Se fué a Hogwarts con fred, al que le sorprendió volverse a ver entre los muros del castillo. Una vez la señorita Pomfrey hubo terminado con sus heridas, se retiró a su habitación, en la que encontró a Semus, Dean y Neville durmiendo tranquilamente, sin saber que se habian ido a dormir en un mundo amenazado y se despertarian en un mundo libre.  Decidió poner todos sus regalos en su baúl, ya los abiría, e hizo lo mismo con los de Ron.
Al llegar el pelirrojo a la habitación, Harry aún no había podido conciliar el sueño.
(HP)-¿Cómo estas?-preguntó ed la manera más delicada que pudo.
(R)-No lo sé.- contestó dejandose caer en su cama- Aliviado, supongo; aunque hay algo que me deshace por dentro.
(HP)-Sí, a mi también.- se hizo un silencio en l cual Hary no sabía si preguntar.- He metido tus paquetes en tu baíl
(R)-Gracias.
Más silencios.
(HP)-¿Cómo esta Ginny?-preguntó al gin.
(R)- Descompuesta, creo que nunca la había visto tan mal. Madame Pomfrey le a dado una poción para tranquilizarla y otra para que pueda dormir y descansar, le va a hacer falta.
(HP)-¿Y Hermione?
(R)-No ha hablado mucho. Antes de subir a su habitaión me ha asegurado que estaba bienpero, quien sabe.
(HP)-Ya...
Hobo unos minutos en los que los chicos se quedaron pensando.
(R)-¿No preguntas por Karin?
(HP)-¿Cómo?
(R)-Karin, ¿no quieres saber si esta bien?
(HP)-Esta bien, ella solita tiene su propio bando.
(R)-Pero qué dices?
(HP)-Nada Ron, duermete ya!
La noche del 25 de Diciembre fué algoextràña. Dos chicos, en la torre de Gryffindor, aprovechaban su insomnio para pensar en omo serían ahora las cosas. No muy lejos de allí, una chica castaña, se acurrucaba en su cama, llorando a lágrima viva, soltando en aquel momento todos los sentimientos contenidos de aquel día. Una morena Ravenclaw, soñaba,m consciente de que en un tiempo no muy lejano, sus sueños se harían realidad. Una pelirroja, lloraba dormida de falsos sueños creados por una poción ingerida. Mientras estos asustados jovenes se recomponian, algunos adultos de la Orden del Fénix, festejaban y lloraban la victoria y los amigos perdidos en la batalla. Al igual, un padre, había visto caer a su señor y a su hijo en un mismo momento y, ahora, lloraba al cuerpo quieto y frío de su único hijo, que murió por amor y no por honor, comoél le había enseñado. Estaba orgulloso.



Capitulo 1
Capitulo 2 
Capitulo 3 
Capitulo 4 
Capitulo 5
Capitulo 6
Capitulo 7
Capitulo 8
Capitulo 9
Capitulo 10
Capitulo 11

El amor de Ginny


11. Navidad

Se despertó con el sol de la mañana, no sabía que hora era, una suerte estar en vacaciones de navidad.
-¡Navidad!-dijo a nadie. Abrió los ojos como platos y empezó a tomar conciencia de su alrededor. Por suerte no había gritado, más que nada, aquella palabra surgió de sus labios, fue como un susurro.
La Gryffindor se sentó en la cama mientras se reponía de la brusca manera de empezar el día. Estaba en una habitación algo diferente a la suya. Muy diferente.
-¿Así es como quiero mi habitación cuando estoy medio dormida? Esto parece un “lofe”-se dijo a si misma.
-buenos días.-una voz ronca apareció por su espalda. Él le besó los hombros, el cuello, la espalda...
-¿Cómo llegamos aquí?-preguntó la pelirroja.-¡Podrías parar y explicarme! Por favor.
El chico paró de acariciarla y le subió el tirante del fino camisón que llevaba puesto.
-Ayer terminamos tarde de hablar, después de la cena; así que decidimos que lo mejor sería quedarnos a dormir aquí y, aquí estamos.-el rubio la abrazó.-Feliz navidad, Ginebra.
-Draco, dime que solo dormimos.-pidió ella tensa.
-Solo dormimos.-contestó complaciéndola, después se tumbó.
Ginny resoplo y se levantó de la cama. Se acercó a la cómoda por su ropa.
-¿Te vas ya?-preguntó Malfoy.
-Sí.-respondió rotunda.- no esperaba que me dijeses la verdad pero tampoco que me mintieses.
-No te he mentido.-le reprochó él.
-¿Y ahora tengo que creerte?-preguntó la pelirroja dolida.
-No te queda otra.-dijo muy seguro.-¿Qué vas a hacer sino? Solo tienes vagos recuerdos que no sabes si lo has soñado o no y, todo porque estabas muerta de sueño y no te pudiste resistir a la tentación de desear una cama en la que descansar.
-No juegues conmigo Malfoy.-lo retó la pelirroja.
-¡Oh vamos! ¿Enserio crees que te hice algo?-preguntó impaciente por esperar una respuesta de ella.
Ginny lo miró fijamente a los ojos, a sus ojos grises y, se quedó ahí, viendo como él se acercaba, pero no podía moverse, no quería moverse.
-No-contestó al fin y bajó la mirada para recuperar las fuerzas que había perdido en esos segundos. Se dio la vuelta y sin dejar que él la tocara se metió al baño.-Tengo que cambiarme.-dijo desde la otra parte de la puerta del baño.-Necesito una ducha urgentemente.-se dijo a si misma.
-Para una vez que soy sincero contigo pelirroja.-se oyó a la voz de Draco desde la otra habitación.

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-¡¡Seréis vagos!!! ¡Buenos días!-Hermione entró gritando en la habitación de los chicos.
-¿Qué haces aquí Hermione?-preguntó Neville con voz soñolienta.
-¡Feliz Navidad Neville!-dijo ella sonriendo.
-Buenos días Hermione.-la saludó Harry.
-Buenos días Harry, Feliz Navidad-les dijo muy feliz.
-Son vacaciones, ¡os queréis callar!-se oyó la voz de Ron desde detrás de sus cortinas.
-RooOOoon-dijo Hermione como si estuviese jugando al escondite-, es navidad ¿no vas a salir a felicitarnos?
-Voy a salir a ponerte una cremallera como boca si no te callas a la de YA.-le contestó él.
-¿Ni siquiera vas a abrir mi regalo?-dijo como niña pequeña.
-No hay regalo, ahora déjame dormir.-dijo Ron de malas maneras desde su cama.
Neville y Harry miraban la escena extrañados. Hermione respiró, algo se le pasó por la mente y se sonrojó. Miró a los chicos y les dijo “ahora vuelvo”; acto seguido buscó donde empezaban las cortinas de la cama de Ron, las abrió lo justo para entrar y despareció tras ellas.
Harry miró a Neville y vio como se quedó atónito con aquello. Él solo sonrió y empezó a abrir regalos. Unos segundos después empezó todo.
-¿Pero que... ? ¡Eh! ¿Qué haces? ¡NO! ¿Adónde vas? ¡Quieres salir!-decía Ron mientras Hermione se metía con él en su cama haciendo esfuerzos para que él no la echase.-Para, sal, ¡ya! Hermione por favor... -dijo ya como gatito pequeño.
-ssssshhhhh-le dijo ella posando su dedo índice en los labios de él y acercándose mucho, cosa que ocasionó el silencio inmediato del pelirrojo.-Recuerda que somos pareja, nonos delates.-le susurró.-¿Para qué tanta queja si no dormías?-le recriminó.
Hermione se había metido en su cama, el día de navidad, eso solo significaba dos cosas: o iba a ser un día muy pésimo y eso era parapara compensarle o iba a ser un día muy bueno y aquello solo era el principio.
Ron la miró los ojos y recorrió su rostro. Hermione, al observar que había conseguido el efecto esperado sonrió. Él observó su sonrisa y bajó la mirada hacia las sabanas.
-No me des más esperanzas, por favor.-silencio. Hermione dejó de sonreír.-Sal de la cama, por favor.-no eran susurros pero era lo suficientemente bajo para que solo lo oyese Hermione-por favor.-insistió al ver que la chica no se iba y solo le observaba.
-No te doy esperanzas, solo intento demostrar lo que dije a base de impulsos.-se acercó más a él si podía y le besó en la mejilla.-Feliz navidad Ronald.-y salió de entre las sabanas y cortinas del pelirrojo.-¿Os gustan mis regalos?-preguntó sonriente Harry y Neville.
-¡¡Sí, me va a ser muy útil!!-dijo Neville.
-A mí también, gracias Hermione.-dijo Harry.
Ella solo sonrió, miró la cama cerrada de Ron.
-Nos vemos abajo desayunando ¿vale?-se despidió y se fue.
Ron mientras tanto, estaba tumbado boca arriba en su cama. Decidió por levantarse cuando oyó que ya nadie quedaba en su habitación.


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Hermione fue por segunda vez en la mañana a la habitación de Ginny por si había vuelto. Una vez más estaba vacía y en silencio.
-¿dónde estas Ginny?-se preguntó en voz baja.


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-¡¡Feliz Navidad!!-exclamó Karin con gran vitalidad aquella mañana.-¿Habéis dormido bien? Yo genial, aunque es lógico, me pasé la noche bailando...
-Yo he dormido como un tronco-dijo Neville-, no recuerdo estar tan descansado nunca.
-¿Verdad que no?¡¡Si lo mejor es cansarse mucho con una buena juerga!! Amaneces siendo alguien nuevo.-dijo Karin empezando a desayunar.
-Y con golpes y dolores que no te dejaran vivir ese día, y todo por una...”juerga”.-dijo Harry.
-¿Te has dado muchas que tanto entiendes?-pregunto la chica Ravenclaw.
-¡Muchísimas!-dijo Harry sarcástico-, aunque yo no las llamaría juergas...

-Ya entiendo-dijo comprensiva Karin-¿salías con chicas?-preguntó cambiando totalmente de tono.
-¿Pero que os a dado a todas por las chicas? ¡Me cuesta tener tiempo para mis amigos lo tendré para chicas! Me voy a ver a Remus... -dijo exaltado y ofendido. Se levantó y dejó a Karin riéndose.
-¿No dices nada Hermione?-le preguntó a si amiga.
-¿mm? No, ya estoy llena ^^. ¿Quedamos para estudiar?-le dijo a Karin.
-¿Estudiar?-preguntó extrañada Karin.-Vaaaale, nos vemos ahora en la entrada, enseguida que me termine esto voy por mis cosas.
-Vale, nos vemos en un rato abajo. Adiós Neville.-le dijo la castaña y después abandonó el gran comedor con muchas cosas en su mente y de todas ellas, muy pocas en claro.


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Ginny salió ya cambiada. La habitación estaba vacía. Draco debía haberse ido de veras así que ella no se demoró en coger sus pocas cosas y salir lo más rápido posible hacia su habitación. A los pies de su cama encontró algunos paquetes, más de los que esperaba, pero no les hizo mucho caso, solo se aseguró de que todo estaba bien, abrió el regalo de Hermione (era una pluma preciosa que habían visto a principios cuando fueron a comprar los enseres para el nuevo año), lo puso a buen recaudo y salió para ir a desayunar algo. Justo cuando iba a salir, el retrato se abrió solo y apareció Hermione algo entretenida en su mente.
-¡¡Hermione!!-Ginny se abalanzó encima de su amiga para abrazarla-¡¡Feliz Navidad!! Y Gracias por la pluma me ha encantado.
Hermione algo sorprendida la arrastró dentro de la sala común lo más lejos posible de la escalera
-¿Dónde te habías metido? Tu hermano y yo te hemos estado buscando, ¿qué le vas a decir?-la embistió Hermione.
-No lo se-le contestó Ginny a tantas preguntas-la verdad, que ya de la debe imaginar, así que no tendré porque mentirle... Mejor me voy a desayunar, Feliz Navidad.
Ginny dejó ahí la conversación y tomó camino para ir hacia el gran comedor a desayunar.
-¡Ginny! Estaba preocupada, ¿qué esperabas?-le dijo Hermione antes de que la pelirroja saliese por el retrato.
-Tranquila, Ron lo entenderá-le contestó.-No seas mema. Ya sabes que le haré entrar en razón. Y ahora, ¿puedo ir a desayunar?-dijo sonriendo y salió de la sala común.
Hermione no dijo nada y entonces supo lo que Ginny había hecho aquella noche. Estar con alguien especial. La castaña subió por sus cosas y al bajar se topó con un muy acelerado Ron.
-Ron-lo llamó haciéndole parar su prisa-, tu hermana ha aparecido, no seas cruel con ella.
-¿Esta arriba?-preguntó él chico.-Dile que baje.
-No, ha bajado a desayunar. Por favor Ron, déjala en paz.-le pidió por segunda vez.
Ron la miró. ¿Dejarla en paz? Si Hermione le pedía eso explicaba muchas cosas que él mismo quería reprocharle a Ginny.
-Mejor-contestó-, así desayuno yo. Gracias.-Se giró para salir a desayunar a toda prisa.
Hermione saló tras él a reunirse con Karin. Ron al bajar y llegar a la entrada se encontró con una Karin que le saltó encima como una rana.
-¡¡¡Feliz Navidad Ronnie!!!-dijo muy feliz.
-Ya, para. Tengo que ir a desayunar ¡me muero de hambre!-dijo quejándose. Ella se baja de él..
-Vale vale, pero dime, ¿qué te pareció mi regalo?-le pregunta la chica.
-Aún no los he abierto, me he despertado hambriento y he bajado a desayunar antes de devorar todas las golosinas.-le contestó riendo.
-¿Queeee?-dijo muy desilusionada-. Pues a mí me encantó el tuyo. Gracias. Bueno, un placer hablar contigo pero tengo que ir a estudiar un rato, ahora que por fin alguien se presta a ayudar a estudiar a una Ravenclaw hay que aprovecharlo.-dijo Karin haciéndole gestos con la cara para que se girase. Ron se giró y vio bajar a Hermione.
-Sí, híncale codos.-se dio la vuelta hacia el gran comedor y se perdió entre las puertas.
Al entrar Ron al gran comedor solo encontró a Neville y Ginny hablando. Neville le deseo Feliz Navidad igual que Ginny y a la inversa. Ginny miraba de reojo a su hermano por si le mencionaba algo de la noche, pero nada, no le dijo nada. Poco después Neville se fue excusándose con que tenia cosas que hacer y se quedaron los dos pelirrojos solos.
-¿No vas a preguntarme dónde he estado toda la noche?-dijo la pelirroja.
-No-Ron tragó más profundamente el sabor de su pastel-¿Quieres que te lo pregunte?
-No... -respondió ella algo decepcionada-, pero es extraño.
-No quiero saber algo que no me gustará.-respondió ron seguro.-Hicieses lo que hicieses, con quien estuvieses me interesa pero, prefiero evitarlo. Te lo preguntare cuando este preparado.-ron se levantó y se fue, dejando a Ginny extrañada por la reacción de su hermano.


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-¿Cuándo pensáis decirles al verdad a los demás?-susurró Karin.
-¿Qué verdad?-pregunto también en un susurró Hermione.
-La de que tu y Ron no estáis juntos.-sentenció Karin.
-¿Qué?-preguntó Hermione sorprendida.
-Eso, ¿cuándo se lo iréis a los demás? Digo yo que tienen derecho a saberlo ¿no?-le dijo Karin.
-Sí... -responde Hermione y baja la cabeza.
-Voy a lanzarte una pregunta sobre tu vida privada-le anuncia la morena-. ¿Qué sientes, exactamente, por Ronald Billius Weasley Prewett?
-Vaya, te lo sabes entero.-dijo Hermione asombrada.
-No me esquives la pregunta, ¿qué sentimientos te acechan al pensar en Ron?-dijo Karin ya sin moderar su tono de voz.
-Pues... ¡No lo sé Karin!-dijo ella aún susurrando- Ron es tan... tan... y... aaaarrggg ¡Merlín!-estas palabras de Hermione causaron la risa de Karin y una regañina de la Señora Pince.-¿Qué te hace tanta gracia?
-Nada, nada.-contestó recuperándose de la risa y volviendo a susurrar.-Pero si quieres te ayudo con los adjetivos.-Karin volvió a reír y Hermione la miró inquisidoramente.-Vamos a ver-coge un pergamino con apuntes en sucio y en un trozo que le queda hace dos columnas. En la de la izquierda pones “pros” y en la de la derecha “contras” y encima las iniciales de Ron: RBWP-¿Empiezas tu? ¿Por donde, pros o contras?
-¿Cómo por donde empezamos? ¡¡Por ningún lado!!-susurró en forma de grito.- No vayas a hacer esa estupidez, eso es...
-¡Estúpido!-dijo Karin como si nada.-¿Pero eso es un pro o un contra?
-¿Qué?-Hermione empezaba a desconcertarse.
-¿Pro o contra?-insistió Karin.
-buff.-resopló Hermione.-Pro.-dijo al fin.
-¿Pro?-ahora era Karin la desconcertada.
-Sí, porque no es que sea estúpido, es que se lo hace y con mucho esmero, sino fíjate en cuando intenta animarte-Karin escribió “estúpido” en la columna Pros mientras Hermione argumentaba su respuesta-, Valiente.-Karin escribe.
-Has empezado por los pros eeehhh.-le dice mientras le ve pensar.
-Gracioso, celoso, inmaduro, tiene una pizca de madurez adorable, adorable, encantador... –siguió Hermione.
-¿Celoso no es un contra?-preguntó Karin.
-Pelirrojo, el mejor de los amigos, el mejor de los hermanos... -sigue Hermione como poseída.
-¡¡¡Ya vale señoritas, a hablar a la calle!!!-les gritó la señora Pince sacando de su embelesamiento a Hermione.
Las chicas salieron. Hermione exasperada y Karin sonriente. Karin se sentó en un escalón y volvió a sacar el pergamino y la pluma.
-Ahora van los contras.-dijo mirando a Hermione.
La castaña pensó en volver a discutir pero decidió seguir a la niña de su interior y empezó a enumerar cosas malas de Ron.
-Irritable, pesado, cansino, extremadamente protector... -dictaba a Karin.
-¿Eso es todo?-preguntó la Ravenclaw incrédula.
-Y más, algo chismoso, no sabe cuando parar, es tan... -dijo Hermione sin terminar la frase.
-Guapo.-la terminó Karin.- Es tan extremadamente guapo.-dijo con un tono de niña soñadora.
-Sí... -corroboró Hermione.- No digo extremadamente, como tu, pero mucho si lo es. Eso es un contra muy contra.
-¡Serás superficial!-se rió Karin.-Además, ser guapo no es un contra, ¡mírame a mí!
-Dame eso.-Hermione e quita el pergamino riendo a Karin.
-¿Cómo esta?-pregunta Karin.
-muy igualado-responde-, 11pros y... ¡10 contras!-respiró profundo.
-Sabes a lo que eso lleva ¿verdad?-Hermione solo asintió.
En ese mismo instante en que Karin y Hermione se dedicaban sonrisas cómplices apareció Ron por las escaleras muy agitado.
-Al fin os encuentro-dijo-, ¿os escondíais?
-No-respondió Karin sonriente-.¿De donde vienes?
Ron la mira serio, más que nunca, lo que hace que dejen de sonreír.
-Hay que darse prisa, vamos, os lo iré contando por le camino.
El temor se nota en las caras de ellas. Cogen sus cosas y siguen a Ron que las conduce al séptimo piso delante del cuadro que esconde la Sala de los Menesteres. Karin se asusta más y ve imágenes y empieza a llorar.
-Esto no es bueno.-dice la joven Ravenclaw terminando de entrar en la sala.