martes, 26 de julio de 2011

El amor de Ginny


13. Epílogo


Las cosas el 26 de Diciembre de aquel año fueron muy extrañas. A pesar de las pocas personas que habia enel gran comedor habia un gran bullicio, pero aun así niguno de los chicos presentes articuló palabra. Harry y Ron simplemente no tenian nada que decir, por extraño que pareciese por parte de Ron. Hermione andaba cabizbaja por el castillo sin dirigir la palabra a sus amigos. Karin, no se atrevió a decirles nada, ya que por primera vez no sabia que ocurriría. Ginny no se molestó en salir de la cama. Cuando durante el desayuno llego el periodico "El Profeta" a aquellos que lo recibían, el ambiente cambio radicalmente. De golpe, la tensión y el temor se volvieron vítoresen algunos, y alegria en aquellos que no se atrevian a celebrar por miedo a que todo fuese un error o una trampa. Algunos se giraron a observar a Harry, dubitativos y con muchas preguntas en sus ojos.
Algunos Slytherin lloraban por la pérdida de uno de sus compañeros. La desesperación y desgarro de Pansy Parkinson fueron mal disimulados por su orgullo, que la dejó derramar algunas lágrimas antes de salir apresurada del Gran Comedor.
Harry notaba la mirada de muchos posada en él y sus amigos. También vió como Hermione no había desplegado su periódico. Neville se les acercó con una de los boletines informativos en las manos.
-Oye Harry, esto...
-No quiero hablar ¿vale? -contestó el chico lo más mablemente que pudo.
-Ya si, lo entiendo... Gracias- dijo una vez más y se fue, alejandose de sus compañeros y dejando claro a todos los presentes que aquel no era un buen momento.
-Será mejor que nos marchemos- le dijo Harry a Ron. No le esperó, simplemente dejó su desayuno y empezó su camino, oyendo las pocas voces a su alrededor, y notando las miradas de muchos en su persona.
Ron dirigió una mirada a Hermione, la vió remover sus cereales. Al levantarse pensó que quizá por una vez le tocaba a él dar el paso. Así que se acercó a ella, temiendo, por primera vez de verdad en 7 años, a su amiga.
-Hermione - la llamó -, quizá... será mejor que nos marchemos. -citó a Harry. Hermione no levantó la mirada, epro Ron pudo vislumbrar las lágrimas contenidas de la chica. Él  esoeró unos momentos a que ella notara que la estaba esperando y que cogiese fuerzas para salir de allí. No tuvo que esperar mucho, en cuanto vió que ella emprendía marcha, la siguió y, poco después salió Karin de entre las pocas personas que habitban el lugar, aunque parecian miles. Aquellos iban a ser momentos difíciles.
No hablaron entre ellos en todo el día. Hermione y Ginny no salieron de sus respectivos aposentos y los chicos vagaban por el castillo, cada uno en su camino. Sabian donde cobijarse para tener soledad.
Aquella noche rindieron homenaje a Draco y su muerte, por alumno y por valiente. Ninguno faltó, incluso Ginny con los ojos hinchados bajó a seguir llorandolo. Ron intentó cnsolar a su hermana durante la ceremonia, pero las lágrimas seguían rodando por sus mejillas de forma silenciosa. Hermione hizo de tripas corazón para mantenerse firme, y lo consiguió, aunque al final su máscara se resquebrajó por un momento. Por fin todo había terminado.
28 de Diciembre
Después de dos días de luto, había quén no soportaba más el silencio.
-¡Me cansé!- espetó Ron aquella mañana poco antes de comer, Harry lo miró.- ¿Cómo eres capaz de soportarlo? Lo pasado pasado esta, ¡fin! Se supone que nosotros más que nadie deberiamos estar rebosantes de alegria.
-Pero no es así. - dijo Harry.
-¿Porqué?- prguntó Ron- ¿Por que Malfoy murió haciendo lo que tú deberías haber hecho?
-No - le soltó Harry.
-Oye, no importa como fue, Quien-tu-sabes murió, y eso es lo que importa.
-No, Ron, un chico murió por un acto de valentia, y sí, vencimos y Voldemort murió, per aun podría volver.
-¿Cómo?
-Con un Horrocrux.
-No encargamos de eso- respondió Ron duramente-. Bah, no importa, yo pienso disfrutar de estos tiempos de paz.
Salió de allí directo a alguna parte del castillo en el que esperaba decir algo parecido.
Sabía donde encontrarla, conocía su sitio favorito para estar tranquila y sola, relajada. Un lugar en el que podía oler sus aromas predilectos, confesados casi por un error en una clase de pociones el año anterior; pergamino nuevo y césped recién cortado entre otros... S´´olo una de las ventnas de la biblioteca tenia flores aromáticas en su umbral, y ella estaría allí, con sus nuevos libros.
A pesar de que estaba decidido a hablar con ella tuvo que respirar hondo frente a las puertas de aquel museo de histórias, y recobrar todo el valor y voluntad que había perdido por el camino hacia allí.
Cuando la vió, toda predisposición se perdió. Por un segundo quiso volver atrás, pero algo le hizo cambiar, aunque cando ella le vió y él abrió la boca para hablar olvidó ese algo que le habia infundido valor.
-¿Qué haces?- susurró Ron. Hermione le miró interrogante.
-Es obvio, estoy leyendo.
- Sí, eso ya lo se, pero ¿Por qué? -preguntó. Ella frunció el ceño.
-Me distrae.- contesta bajando la mirada y sigue con su lectura.
-¿Cómo estas?- le pregunta mientras se sienta al lado de ella.
Ella lo mira de nuevo y vuelve a su lectura.
-Bien.
-Ya se que estas dolida y sé que es insoportable pero, ya no se puede hacer nada en su favor.- intenta así decirle lo que piensa, aunque no es de mucho puesto que Hermione cerró de golpe el libro.- Hermione...
-¡Basta! no quiero hablar de eso.- dice levantandose.
-Quizá te haga bien.- le dice siguiendola, mientras ella se va.
-No... Crees que sabes como me siento yo o tu hermana, pero nuestro dolor no es igual y aunque así fuese tu no llegarias a entenderlo.
-Puede que sea así pero tampoco quiero entenderlo.
Salen de la biblioteca.
-Entonces, ¿a que has venido?- Hermione lo desafia.
-A recordarte que estoy aquí, que sigo a tu lado, para lo que necesites.- calló, mirando la espalda de Hermione- Puede que yo no viese, hace dos noches, morir a alguien a quien quería, pero hace dos noches ví y sigo viendo agonizar a alguien a quien amo.- ella se gira y lo mira-. No se en que medida le duele a mi hermana la muerte de Draco Malfoy, pero lo he visto antes y puedo imaginarme como se siente, por eso no me preocupa, porque se que se recuperará; tu me preocupas, por que no se cual es la causa de tu sufrimiento, pero éste es tan fuerte que te impide volver a ser tu.- lo ojos de Hermione se anegaron enlágrimas. Rona se dió por vencido y volvió a la Sala Común, dejando a Hermione sola, escuchando las palabras de su amigo en su mente.
Derrotada y vencida por fin, Hermione entendió que de nada servía culparse por lo que había pasado, pero una persona sí que tenia motivos para sentirse culpable aunque fuese del todo inicente. Hermione Granger, compresio que, su amiga, Ginevra Weasey, la necesitaba, así que, secó sus lágrimas y emprendió camino a la habitación de la pequeña pelirroja.
Ginny había dejado de llorar, ya casi no le quedaban lágrimas. La visita de Hermione la sorprendió, creyó, por lo que había visto la única vez que había salido de su habitación que Hermione comprendería que quisiera estar sola.
-¿Cómo estas?- le preguntó Hermione, entrando en la habitación y viendo a su amiga.
-Mal- Ginny no tenia ganas de fingir, y creía que lo mejor para esos momentos era decir la pura verdad.
-¿Quieres hablar?- esperaba no tener que hacerlo, ella no queria una conversación sobre lo ocurrido.
-No- y era cierto, aunque sentía que tenía que sacarlo todo sabía que aun era pronto.
No importó se dijeran más, Hermione se acercó a la cama de Ginny, se desclazó y se metió en ella con su amiga. La abrazó para reconfortarla, pero no dijo palabra alguna. Ginny le agradecía que no hablase y aunque prefería estar sola, también le agradecía a Hermione que estuviese allí.
Estuvieron todo el día metidas en la cama sin decir nada hasta la hora de cenar.
-Deberías bajar conmigo, Harry y Ron estan preocupados y el aire fresco te sentará bien.- Hermione intentó animarla y sacarla de aquella celda.
-No gracias.- pero Ginny se resistia.
-Como quieras.- Hermione no se veia con fuerzas para forzarla, así que la dejó hacer.
La mayore de las chicas bajó a cenar, pero antes consiguió que la más pequeña bajara a la sala común. Ginny no se veía con fuerzas para bajar con toda aquella gente que la conocóa por uno u otro motivo. Necesitaba llorar, creía que era la única forma de aliviar esa presión que le oprimía el pecho, esa pena que le innundaba la mente y el alma... Notaba los ojos hinchados, tanto que sentía que casi no podía ni abrirlos; el día con Hermione le había hecho bien, por lo menos había estado relajada y de vez en cuando había hechado un sueñecito. Siempre había soñado con la edrrota de Voldemort, pero nunca con aquellas consecuencias.
Poco después fueron llegando los valientes Gryffindors que se habían quedado en Hogwarts después de la noche a Draco. Algunos solo la saludaron, algunas chicas cuchichearon, pero solo Neville se atrevió a darle ánimo.
(N)- Hola Ginny.
(G) -Hola Neville.
(N) -¿Cómo estas?
(G) -No lo se...
(N) -"El Profeta" no decía nada pero, como no te había visto por el acstillo más que para la despedida de Malfoy, creíq eu estabas enferma o herida o algo grave...
(G) - Bueno, gracias por preocuparte...
(N) - Yo... No se muy bien que te pasa o siquiera si te pasa algo, pero no quiero presionarte y tampoco me importa mucho... En fin, solo queria decirte que deberías estar felíz y si estas mal por la muetrte de Draco, solo decirte que a veces, durante un tiempo, corto a poder ser, uno puede recuperarse recordando los momentos con esa persona, por que al fin y al cabo no importa el cuándo, dónde y cómo, lo más importante para las personas siempre es el quién y, en este caso el quién y el porqué paso y lo hizo.- Ginny quedó asombrada por las palabras de Neville- Bueno, ya no te molesto más, sólo quería decirte que gracias y que vivr es bueno para... en fin, para las personas.
(G) -Si, para los vivios si es bueno.- Ginny sonrió reconociendo la delicadeza de Neville- G´racias Neville, procuraré hacerte caso.
El tiempo restante, Ginny se quedó en la sala común, esperando algo o alguien, pensando en las palabras de Neville.
Cuadno ya parecía que ninguno de sus tres amigos iba a volver a la torre aquella noche apareció Hermione por el retrato. Ginny al verla se apresuró a abrazarla.
-¿Estas bien?- preguntó Hermione preocupada, a lo que Ginny asisntió.- Entonces, ¿que pasa?
-Nada- dijo la pelirroja-. Gracias Hermione.
-¿Gracias por que?- preguntó desconcertada.
-Por todo, me has ayudado mucho aguantandome todo el día.
-¡Oh vaya! Por eso no se dan las gracias, eres mi mejor amiga y lo hago encantada.- La abrazó otra vez  y después fueron a sentarse.
-Mientras estaba aquí - explicaba la pelirroja- y todos subían, bajaban, estaban y me miraban, me sen´tía sola y perdida; pero después a venido Nevill y me ha hecho ver las cosas como son. No puedo negar mi dolor, pero puedo aceptarlo e intentar olvidarlo. Desde entonces os estoy esperando a Harry a Ron y a ti, pero tu eres la primera en venir, y ya es muy tarde...
-¡Vaya! -dijo Hermione- Bueno, habrá que agradecerle a Neville, y los chicos... Tienen cosas en que pensar...-silencio- Ginny, tu... No te culparás por lo de Draco ¿verdad? -Ginny bajó la mirada-
-Hermione él... Fué muy importante para mi en este año.
-Ginny...
-Desde mis 11 años estoy enamorada de Harry, y siemprehe creído que sería así pero, con Draco, era diferente, le quería y puede que aun le quiera. Harry de cada vez me alejaba más de él, pero Draco me necesitaba a su lado, y no por tí, sino por que él también estaba solo... No estoy diciendo que ya no ame a Harry, por que lo sigo amando incluso más, solo que Draco era casi tan especial como Harry. Lástima que solo casi, quizá con él si hubiese sido felíz.
-Ginny, Haary te adora...
-Lo sé, lo he visto, pero ahora todo es diferente.
Las dos chicas se quedaron hablando y compartiendo anecdotas que las hacían reír y llorar. Un rato más tarde llegaron Ron y Harry. Las saludaron y mantuvieron una corta (cortísima) conversación muy muy poco suculenta. Minutos después Harry se despidió. Ron se quedó hablanco con su hermana mientras Hermione hacía acto de presencia. Poco después se sintió incómoda y también dió las buenas noches. Ron la miró con pena, pero solo la despidió.
-Esta peor que yo.- Ginny le confesío lo que sabía sobre su amiga, no podía dejar de ver como su hermana miraba a la castaña.
-Eso parece- No comprendia como aun sabiendo que era rechazado seguia ahí, esperandola.
-¿Por que no haces nada?- le preguntaba Ginny.
-No se que hacer- responde sinceramente mirando al suelo, ya estaba abatido.
-Créeme Ron, se siente muy culpable por cosas existentes solo en su cabeza. Ahora es el momento, te necesita más que nunca. Demuéstrale que estas ahí.
-Ginny, estoy aquí ¿vale?
-Lose- le dice Ginny sonriendo-, y yo ya voy a estar bien, ahora sé lo que debo hacer y como sentirme. Sé quien soy y el por qué de mí, un amigo me ha ayudado. Además, después de esta charla fraternal de hace un rato sé que puedo contar contigo.
-Me alegro de que lo entiendas.
-Sí, y algúndía quiero mostrarte un recuerdo de la noche de la caída de Voldemort.
-¿Qué recuerdo?
-Es de Draco, antes de caer, el...- se le anegaron los ojos de lágrimas.
-¿Qué pasa?
-Él... me dijo que me amaba, antes de caer...
Ron quedó estupefacto, pero reaccionó rápido y abrazó a su hermana. Ahora si que no sabía cómo ni qué pensar de Draco Malfoy. Ahora entendía su acto contra el Seños Oscuro. Todo tenía sentido... Ahora...
Los dos hermanos se quedaron un rato más hablando de su familia, pero había sido un día duro y tenían que irse a la cama, pero la mañana siguiente sería diferente. Algo había pasado entre ellos, algo que los hacía más fuertes, juntos y separados.
Al despertar ya no estaba tan gris el cielo, aunque a lo lejos se veían una grandes nuves negras que quizá amenazaran la tarde.
Ron se levantó decidido y no pensaba perder la confianza esta vez. Aun no sabía como enfrentarse a Hermione, pero sabia quien podría ayudarlo, así que después de desayunar se acercó a su gran amiga Ravenclaw para mantener una charla, como las de el principio de su amistad.
29 de Dicienbre:
Aquella mañana había vuelto a amanecer oscuro para Harry y, no podía olvidar aquel último momento, el instante en el que todo terminó. Nunca antes había deseado con tanta fuerza la vida de Voldemort como ahora. Pensar en que ese día en el que despertaba podía morir por él antes lo atormentaba, pero el hecho de luchar en su contra le mantenia ocupado. Ahora por fin era normal y se sentía va´cío. Ahora se daba cuenta de cuantas cosas acechaban su mente. Pero no podía olvidar su muerte, su última mirada, tan cargada de emociones y sentimientos, dirigida solo a ella; sus últimas palabras, la cara de sorpresa y después pánico de su pelirroja. El cuerpo cayendo muerto en los brazos de una jovencita asustada... Tenía que dejar de torturarse con ese recuerdo. Algo había cambiado en él, pero no sabía hacia que dirección. ¿La seguía amando? De eso no cabía duda, era lo único de lo que estaba seguro. ¿Y si se estaba mintiendo? Bah, tenia que pensar rápido en las respuestas y dejar de torturarse. Levantrse por las mañanas se estaba haciendo bastante costoso, nunca había deseado tanto quedarse en la cama.
Harry despegó sus sábanas de su cuerpo y se puso en marcha, el nuevo año debía empezar bien.
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Una noche más Hermione no había logrado conciliar el sueño por completo. Su mente se encontraba saturada de imagenes muy diversas que la acechaban y que no la dejaban descansar en condiciones adecuadas. Llevaba ya un buen rato en la cama despierta mirando el techo, pensando en todo y en nada.
Lo que les dijo en la plaza era verdad, se había sentido sola muchas veces, pero aun así no entendía porque habia reaccionado de qaquella manera. Años anteriores tam´bién se había sentido sola, además, sus amistades no solo constaban de ellos dos, también tenía a algunas amigas, amigas que la soportaban por que no les quedaba otra... ¿Qué había encontrado en Draco que no tenía en otro lado? Deseo, seguridad, y la sensación de importarle a alguien; por eso se había dejado llevar. Puede que la muerte del chico le afectase, pero no era lo que más le importaba. Había hecho daño a alguien a quien sabia que le importaba. Pero esa persona había encontrado quien la sustituyese, o algo así.
Tenia que levantarse, como pasara unos minutos más en la cama toda su moral se hecharía aperder. Aunque no le hubiera parecido así, el sol ya estaba en lo alto, y apenas eran las 10 de la mañana. Quizá había pasado más tiempo del que creía dandole vueltas a la cabeza. Decidió que no le daría importancia, y se vistió, Ginny ya se había levantado, se alegraba de que su amiga decidiese levantar la cabeza. Antes de salir de la habitación miró por la ventana a los jardines. Aun había un gran ratro de las nevada invernal. no pudo evitar fijarse en dos personas que caminaban cerca del lago, Una de ellas era inconfundible, un chico, pelirrojo, con los hombros marcados... Tenía que ser Ron, y quien le acompañaba debía de ser Karin, a juzgar por su estatura y su cabello negro como la noche. Todos los fantaasmas volvieron a Hermione; sabía que no había hecho bien muchas cosas con Ron, pero aquella situación la superaba, era increible la complicidad que había entre los dos amigos, y se conocian de hacía bastante poco tiempo. Un momento, ¿estaba celosa? Sí, por segunda vez en su vida sentía esos celos arrebatadores que la conducían a pensar mil atrocidaddes que hacer, y todo por él, aquello no podía ser bueno, seguramente el hambre que la acechaba tenia algo que ver, quizá veía las cosas de diferente manera una vez hubiese ingerido algo. Miró durante u momento más a los amigos, y después como si le hubieran propinado un latigazo, quitó su vista de aquella imagen y bajó, por fina desayunar.
A los pies de la escalera se encontró con Harry, él tampoco tenía muy buena cara, pero por lo menos no le acuciaba un ataque de celos. Los dos amigos bajaron intercambiando una conversación de besugos, para llenar el trayecto hasta el gran comedor. Al llegar allí, dejaron de figir que hablaban para ponerse a desayunar, cada uno sumido e sus pensamientos. Ginny aun estaba sentada en la mesa, con algunos alumnos. Hablaba animadamente con algunas de sus compañeras de otras casas, aunque no se la veía del todo feliz, se le notaba un poc animada, y siempre dedicando buenas palabras a aquello que Neville proponia, aunque por sorpresa de muchoa, Ginny parecia de veras muy interesada en todo lo que tuviese que decir su gran amigo.
Al terminar de desayunar Harry observó a los que le rodeaban y comprendió que de nada servia estar de mal humor, asiq ue se unió a Ginny  y su conversación con Nevile. Hermione, por su parte ecidió salir de allí, estab felíz por sus amigos, pero aun necesitaba relajarse.
Cuando subía las escaleras alguien la llamó desde lejos, al girarse vio a Ron que le sonreía desde el final de las escaleras, sonrió también y se olvidó por completo de donde estaba, despertó cuando un peso se colgó de su cuello y por poco la hace caer, entonces quizó su vista del chico para ver quien casi la había hecho caer. Era Karin, que la abrazaba con fuerza.
-Me alegro de que ya no estés tan triste.- le decí la morena.
Cuando por fin Karin la soltó ella volvió a mirar al pie de las escaleras, pero Ron ya no estaba allí parado, sino que se direigía al Gran comedor. Ella lo vió ir, y para su sorpresa esta vez no fue interrumpida.
-Cuando ha visto que ya no andabas con pensar se ha puesto muy contento- le dijo Karin sonriendo, hermione estaba como desconcertada-. ¿Sabes? Estaba muiy preocupado por lo que te pasaba, y un poco desesperado por no saber como ayudarte, porque no decirlo, ya te dije que le importabas, pero tu parece que no oyes lo que te dicen.- Karin seguia dandole la charla, y Hermione no pudo más que mirarla hablar, entonces, entendió que era estúpida, que Ron solo buscaba a Karin porque era sincera y directa, no se andaba con rodeos cuando tenia que decirte algo, por tanto era la mejor persona para darte un sermón que sabias que te merecias, al igual que sabía que era alguien que te ayudaba y te decía aquellas cosas que tu sabías pero que no querias admitir. Todas aquellas ideas le asaltaron a la mente y se sintió tremendamente tonta por pensar que, después de que Ron le dijera que la quería como tres veces ella aun dudara y pensase que Karin podría cambiar aquello. Pensar eso le dio risa, y se hechó a reir. Karin estaba sorprendida, ¿acaso se habia vuelto Hermione loca?
Hermione no podía parar, estaba felíz, las carcajadas asaltaban su garganta y abrazó con fuerza a Karin.
-Gracias- articuló cuando dejo de reir tan alocadamente-, eres tan real...
Las dos chicas, sentadas en las escaleras empezaro la conversación que tanto había deseado Karin. Por fin conseguia ser amiga de Granger, esa chica que le inspiraba tanta admiración. nunca lo había creído, pero de lo que menos hablaron fue de Ron.
El días pasó rápido, pero lo pasaron todos juntos. Un rato antes ed la cena, los chicos decidieron ir a dar un paseo por los jardines y así tomar un poco de aire fresco. Al principio Hermione, Ginny y Karin se la pasaron juntas hablado y riendo, hasta que Karin, para darle un espujoncito a las chicas y que se lanzaran a entregar las charlas que debian, empezó a jugar con ellos, saltando por sorpresa a sus espaldas, gastandoles bromas, y riendo.
Cuando ya oscurecía, Ron se quedó al rezagado y pensativo. Hermione creyó conveniente ir a preguntarle, puesto que gracias a él ella estaba mejor y, bueno, también estaba ese pequeño factor de lo que sentía por él.
-¿Ahora eres tu el que no sonries?- pregunto sonriesnte, como jugando.
-Estaba pensando.- dijo el chico sonriendo.
-¿En que?
-Pensava en que mis padres aun no se han presentado en Hogwarts, y supongo que, como toda la comunidad mágica, ya se habrán enterado de lo ocurrido, y por supuesto no creo que mi madre crea que  Malfoy estuviera allí y no Harry, y por tanto tu y yo, y`puede que hasta mi hermana estuviese allí.- dijo el chico- Además, ellos eran de la Orden y... nose... no quiero pensar que ellos...
-Por supuesto que no Ron- se apresuró a decir Hermione-, si fuese así ya lo sabríais, McGonahall os lo hubiese dicho, o incluso el retrato del profesor Dumbledore...
-Si- dijo Ron sonriendo de nuevo-, es solo que, hecho de menos los achuchones stranguladores de mi madres, y las palabras de mi padre; supongo que será eso.
-Ya verás que pronto se presentan y entonces si que no te desharas de tu madre.- le consolaba, y ella se sentía bien, aunque le entristecía verlo así, pero era una parte de él que adoraba.- Además, quiza solo no quieren presionaros, supongo que la profesora McGonahall les habrá contado vuestra situación y... bueno lo mal que lo estais pasando, por... por la  muerte de ... Draco; no ha sido fácil de digerir que muriese uno de nuestros compañeros, y que además por los motios por los que murió, seguros que tus padres simplemente prefieren esperar a que esteis mejor.
-Sabes, no solo has ayudado a salir del bache a mi hermana, sino que has conseguido que Karin vuelva a sonreir como nunca y recupere su confianza, porque después de lo de la plaza perdió mucha de la credibilidad que tenia en ella misma. Además te has reconfortado increiblemnte bien y rápido, a juzgar por tu aspecto de ayer, sino que también ayudas a Harry a que salga bien parado y que le de un poco de tiempo a Ginny. Además estas aquí, animandome...- el chico la miró a los ojos, él sabia lo difícil que habia sido para ella hacer todas esas cosas siendo fuerte, por eso la admiraba, durante aquel día muchas veces había notado la ausencia de Hermone durante las conversaciones, ella viajaba y su rostro se volvia triste, pero al ser consciente del momento recapacitaba y parecia como si nada hubiese ocurrido, por eso estaba allí, diciendole todas aquellas cosas, para reconocerselas, y demostrarle que era importante- Gracias.
-Bueno, tu  hubiese heho lo mismo por cualquiera de nosotros, es lo mínimo, además vosotros también me habeis ayudado mucho...- Hermione estaba felíz, miraba al suelo por que las palabrs de Ron le habian impactado, no era posible que estuviese al tanto de tantas cosas sobre ella... 
-Hermione, ya se que este no es el momento porque todo esta au muy fresco , pero más tarde será un error y creo que ya he sido lo suficiente paciente, así, se que nunca llegaste a contarme todo sobre lo que ocurrió aquel que Malfoy te acorraló. no vpy a pedirte que me lo cuentes, solo quiero que me digas que quiso decir con eso de que ya no erais dos niños.
Hermone quedó helada por aquellas palabras, desde luego no era lo que se esperaba, miró hacia delante, dandose plena cuenta de que los demás estaban ya muy lejos, los habian dejado para que hablasen.
-En realidad quiso decir exactamente lo que estas pensando.
Hermione pudo notar la ira de Ron, sabia como era, y lo que estaba pasando exactamente en ese instante por su cabeza, si no fuera por que estaba allí, iria a buscarlo, aun de muerto para darle su merecido. Aunque así fuese Hermione nunca se esperaba lo que sucedió. Ron la cogió entre fuerte y suvemente por los brazos, poniendose delante de ella, frente a frente. Hermione levantó la mirada y lo miró fijamente a los ojos. Estaba sorprendida y asustada.
-Oye, entiendo todas esas cosas de que estabas sola etc. etc. pero por que no nos buscaste, te refugiaste en algo peor, no te hiciste bien a ti, ni hiciste bien a nadie. estaba ahí ¿sabes? Día y noche, usé aeul momento como excusa para estar cerca tuya a todas horas, para poder verte en cada momento. Veía como estabamos cada vez más unidos, como a cada momento las esperanzas crecian y de repente tu, tu decides sentirte sola y refugiarte en alguien que no te ha apreciado hasta su último momento, alguien que te buscó en su desesperación. Estaba ahí, contigo, Hermione.
Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas. Sabía que Ron tenia razón, debia haberse refugiado en sus amigos, pero, era tan difícil...
-Me cansé..- susurró-, no soportaba tener que acercarme a deciroslo, además Harry ya tenía sficientes preocupacione y tu simpre estabas con Karin... No sabía donde buscarte, y además sabía que nunca estabas solo, esa chica siempre estaba merodeandoa  tu alrededor, haciendo te reir, alegrandote de la manera en que tua migos no eramos capaces. No sabia que pensar, tu... Ella... Yo... Estaba ta confusa, tan cansada... que me dejé llevar, y después fue tarde....
Ron relajño la fuerza de sus manso, epro no la soltó.
-Me pasé la mayoria de los momentos solo, vagando por el castillo, buscando un lugar donde refugiarme. Karin no hacía más que decirme que te buscara, y yo no le hacía caso. no entendí porque había insistido tanto hata las noche de la plaza... Me sentia solo y vacío, y todo por que tu habias decidido confraternizar con Malfoy; además de que mi hermana también le prefería a él.- La abrazó, fuertemente, demostrandole su perdón, rogandole disculpas, los dos se habían distanciado por una soledad habían sido capaces de expresar a los demás... ahora sabian lo que habian perdido- Siemrpe estaré ahí para ti, Hermione, nunca lo olvides.
Estuvieron así un rato, disfrutando como niños de aquellas nuevas sensaciones tan apacibles y tranuilizadoras, hasta que el estomago de Ron les recordó que debian ir a cenar. Hermione rió. Sabia que todo iria mejor.
Cuando llegaron al Gran Comedor ya casi no quedaba nada, Ginny ya iba por los postres, y era de las que más despacio comía.
-Creísq ue ya no vendríais a cenar- dijo la pelirroja-, y conociendo a Ron eso sería un gran logro o una gran matanza...
-Precisamente el estomago de Ron nos ha recordado que hora era.- contó riendo Hermione.
Cuando terminaron de cenar se dirigieron a sus salas comunes. Karin los despidió con una gran sonrisa, cosa que alegró a Ron. Antes e irse a dormir, Harry y Ron jugaron una partida de ajedrez, mientras Hermione le contaba a Ginny, a una distancia prudente, lo ocurrido en los jardines.
-¿Entonces estais bien?- pregunto Ginny.
-No se si estamos bien, pero se que ahora todo estará bien...- dijo Hermione encogiendose de hombros-¿Ytu que vas a hacer?
-No lo se, de momento sobrevivir a estos momentos...
Los chicos les annciaron que se iban a la cama, y ellas los siguieron. Hermione, mientras llamaba al sueño para que la visitase, pensaba en lo que Ron le habia dicho en los jardines. Si bien era cierto que los Weasley ya deberian haber ido a Hogwarts a besar y admirar a sus jovenes hijos. Se durmió pensando en la manera de encontrar la forma de calmar a Ron sobre ese tema. Mientras tanto, cerca de allí, Harry no podía dormir. Pensaba en Ginny, y en lo contenta que por fin hoy parecia. Su risa... la tenía grabada a fuego en su cabeza, pero también el momento de la muerte de Draco. Debía relajarse. Se giró y vió, para su sorpresa, que ya eran las una de la madruagada. Puesto que llevaba un rato sin poder conciliar el sueño, se levantó y bajó a la sala común. Allí, acurrucada en una butaca elante del fuego encontró a Ginny, dormida. No quería despertarla, y aunque debia llevarla a su dormitorio sabia que eso no era posible, puesto que los chicos no podían subir a la habitación de las chicas... Decidió por lo menos recostarla en un sofá, para que estuviese más cómoda. Movió uno ed los sofás y lo acercó al fuego con su varita, después, con mucho cuidado, la cogió entre sus brazos y la llevó al mueble. Una vez allí la tapo con una manta invocada; y se quedó allí, mirandola dormir.
Al rato, Harry sintió como l acariciaban el pelo, y poco a poco fue tomando conscienia de su entumecido cuerpo. Las piernas se le habían dormido y acalambrado, entonces se dió cuenta de que se habia dormido mirando domir a Ginny. Se incoroporó con rápidez y vió a la pelirroja sentada en el sofá, con la manta que él le habia puesto por encima.
-Perdona, no queria despertarte, pero no he podido contenerme....-dijo la pelirroja.
-No te preocupes.
-Harry, perdoname, yo no quería herirte, pensé que te ayudaba si me aliaba con Draco.- empezó a disculparse.
-No te preocupes, no pasa nada.
-No, yo creía que si conseguía que él confiara en mi, después podría venir a contarte todo lo que tramaran, lo siento lo hice todo mal.
-Ginny no te preocupes de veras, conmigo esta todo bien, ahora lo importante es quetu y Hermione se recuperen, de verdad.
-Harry te quiero..-lo dijo sinceramente, mirandole a los ojos como hacia muchop timpo que no los miraba,- te amo, siempre lo he hecho...- Harry estaba estupefacto, aquellas confesiones eran contradictorias a muchas cosas...- Te amo, pero tu me alejas de ti, como corria un riesgo no me dejaste ayudarte, no me dejaste estar ahí para ti cuando me necesitases, por eso yo...- la pelirroja no sabia como seguir- , yo me perdí, como tu habias decidido apartarme decidí apartarte también, y me enamoré de Draco. A pesar de todo lo que era él me acepto, no tuvo miedo de lo que podía pasarme, porque sabia que él me protegería con su vida, y así fue...
-No fué tu culpa...
-Lo sé, pero aun así...Por eso, por que le amaba y aun hay algo que esta en mi que vive por él no puedo volver contigo, no puedo cogerte de la mano y fingir que no le recuerdo, que pensar en él no me duele. No quiero mentirte diciendote que te quiero, mientras estoy pensando en como hubiese sido todo con Draco si no hubiese muerto. Lo siento.
Harry miró a Ginny, la amaba, la amaba con todo su ser, por eso sabia que tenia razón, y le agradecia que fuese tan sincera con él y que, como bien ella habia dicho no le mintiese y le diese nuevas falsas ilusiones... La abrazó, diciendole que la entendia y respetaba, y que aunque la amara con todas sus fuerzas preferia que ella estuviese bien, quizá e unos años, cuando pudiese amrle a él, si aun quedaba algo de su amor, podían volver a ser los que eran.
Al día siguiente todo estaba bien, Hermione desapareció unas horas en las que nadie supo donde se había metido, pero cuando reapareció estaba radiante de alegría, y al verlos no paró de gritar que lo había conseguido, y dando saltos se colgo del cuello de Ron.
Por la tarde, Hermone y Harry fueron llamados al despacho de la profesora McGonahall. Allí les esperaba a Harry una grata sorpresa. Remus y los señores Weasley le esperaban para darle un fuerte abrazo y darle la enorabuena y presentarle sus condolencias. Por supuesto, también abrazaron a Hermione y le direon las graciaspor haberlos llamdo, puesto que ocmo ella habia intuido, habian preferido no ir a ver a sus hijos, porque ya lo psaban suficientemente mal; pero saber que les necesitaban fue toda una sorpresa verdaderamente reconfortante...
Poco después llegaron Ginny y Ron, que se alegraron tanto que no se quejaron de los apretones de sus padres. Mientras los Weasley se ponian al día, reían y lloraban en familia, Harry y Hermione hablaban con Lupin. Cuando La señora Weasley pudo dejar de llorar por elpeligro que habian corridos los jovenes y la alegria y orgullo de que hubiesen saldo casi completamente ilesos, les dijeron que hiciesen sus maletas, que habian decidido pasar el año nuevo juntos. Por supuesto no tardaron en ir a hacer sus baúles, asegurandose de que cuando bajaranestarían ellos allí esperandoles.
De camino a la sala común Ron cogió a Hermione y la abrazño con fuerza.
-Gracias, por pasarte toda la mañna buscandolos y haciendo lo posible para que vinieran, de veras necesitaba verles.
-Lo se, ademas la señora Weasley también necesitaba asegurarse por ella misma que estabais bien, así que cuando los encontré no fué difícil convencerles...
-Te quiero- le dijo Ron, y le puso una mano en la nuca para que besarla. Hermione se dejó, y disfrutó como nunca de aquel momento, beso que recordaría durante toda su existencia.
al final, los chicos pasaron todos juntos el año nuevo en la Madriguera, incluso Karin fue invitada. Ron y Hermione pasaban algunos ratos juntos, pero aun así , Ron hacia sus escapadas para hablar con Karin.
Ginny, aunque se sentia felíz de estar con su familia, estaba trsite por pensar en Harry. El chico parecía felíz, aunque no sabia con exactitud si lo era de verdad, de todas maneras ela no podía hacer más. Sabia que en un futuro volveria a estar con él, porque se querian como nadie. Harry Potter habia sido y seria, el Amor de Ginny.

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